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La despenalización del aborto, un acto de justicia hacia las mujeres

El aborto es la última salida que tienen las mujeres cuando se enfrentan a un embarazo no deseado, no es un acto irresponsable, como dicen algunas personas, menos aun un asesinato de un ser inocente, como rezan los grupos conservadores.

Arturo Saldivar Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, puntualizó que “la discusión sobre el aborto no puede verse como un debate entre quienes están a favor de la vida o en contra de ella; estar a favor de la vida es respetar la dignidad y libertad de las mujeres”.
Para que exista un embarazo se requieren de dos personas que mantienen una relación; consensuada u obligada, es decir por violación

Sin embargo, a la única que se penaliza por la interrupción del embarazo es a la mujer. La otra parte de la pareja, ni siquiera es cuestionada, e incluso ellos mismo denuncian a la persona que tomó esa decisión, que no es fácil.
Diversos testimonios de mujeres que han interrumpido un embarazo no deseado nos hablan de esa decisión tan difícil, pero necesaria en muchos casos.

Hablamos de menores que fueron abusadas por el padre, abuelo, padrastro o un amigo cercano a la familia.
Así como de adolescentes que iniciaron vida sexual con el novio sin tener la información sobre cómo protegerse.
Madres de familia cuya situación económica, familiar o social no les permite tener un hijo más.
En mi libro “El Aborto Una Liberación”, publicado hace 12 años entrevisté a mujeres de todas las edades, estudiantes, profesionistas, artistas, periodistas y todas coincidían en que el lograr la interrupción del embarazo les había permitido seguir con su vida, retomar su proyecto e incluso poder darles una mejor atención a los hijos que ya tenían.

Menos del cincuenta por ciento tuvieron el apoyo de la pareja, ya sea económico o emocional; la mayoría prácticamente tuvo que enfrentar en la clandestinidad este evento, y con el temor de ser penalizada.
La aprobación del aborto en la ciudad de México en el 2008, permitió a muchas mujeres de otros estados acudir a hospitales del sector público a interrumpir un embarazo, o algunas de las Organizaciones de la sociedad civil que cuentan con ese servicio, a precios accesible, algo que no pueden hacer en su Estado de origen.
Maritza tiene 23 años, desde niña fue víctima de violencia física y sexual en su casa, a los 16 años se embarazo del novio que la maltrataba. Tuvo tres hijos con él.

Hace un año ella le anunció que lo dejaría, él la sometió y volvió a quedar embarazada, ella sabía que no podía ni quería tener otro hijo, gracias a una cuñada supo que en la ciudad de México podría resolver su problema, como ya tenía 10 semanas tuvo que actuar rápido.

La cuñada le ayudó a agendar una cita en Marie Stop viajo el viernes por la noche, apoyada económicamente por un grupo de feministas.

El sábado llegando a la ciudad de México se traslado a clínica, el proceso entre que la entrevistaron, prepararon e intervinieron le llevó aproximadamente 4 horas, saliendo de ahí, tomó el autobús de regreso a Guadalajara, aprovechó el domingo para descansar y el lunes se incorporó a sus labores de dependienta en un mercado.
Solo la cuñada que la apoyo supo de esta situación, el ex marido jamás se enteró de ese embarazo, y ella sigue trabajando y cuidando de la menor de sus hijas, los otros dos se los quitó la pareja.

Incluso con la aprobación y legalización de la interrupción del embarazo en la CDMX , hasta la semana 12, las mujeres tienen que enfrentar a trabajadores de la salud, que se dicen objetores de conciencia, y criminalizan a las mujeres.

En la ciudad de Mérida la doctora Sandra Peniche que tiene una clínica de salud reproductiva, y que entre otros servicios ofrece la interrupción del embarazo, ha sido agredida por grupos de señoras que se ponen afuera de a clínica a rezar, a llevar equipos de sonido en donde se escucha el llanto de bebés o agredir a la profesional de la salud y a sus pacientes con empujones, golpes e insultos.

Por eso urge que se legisle en todo el país y se respete el derecho de las mujeres a ejercer su maternidad libremente, o a interrumpir un embarazo no deseado.

aliciayolandar@hotmail.com

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