Colaboradores De Aquí y de Allá

Nacer En El Cuerpo Equivocado.

Por Alicia Yolanda Reyes.

Martha es una profesional de la comunicación, hace 26 años se convirtió en madre de una niña. “mi idea era no tener más hijas, ya que mi labor en el periodismo, los constantes viajes y el trabajo demandante de mi esposo, nos hacía querer una familia pequeña”.
Cuando mi hija cumplió tres años empezó a pedirnos una hermanita. “No me visualizaba como madre de un varoncito, así que buscamos a expertas en procreación que nos aconsejaran la mejor fecha para buscar una nena”.
Después de algunos meses “quedé embarazada, los primeros estudios indicaban que era del sexo femenino, así que mi esposo y yo nos sentimos felices.”
Durante el crecimiento “de mi hija menor empecé a observar que ella prefería vestir de pantalón, playeras holgadas, y rechazaba los vestidos, adornos para el pelo, los juguetes considerados para niñas, mientras que su hermana cuatro años mayor era todo lo contrario”
No le daba mucha importancia a ese comportamiento, “pensaba que cuando fuera creciendo vestiría de otra forma”.
Cuando terminó la prepa “decidió irse a vivir a la capital del país con una tía, ahí entró a estudiar e inició tratamiento hormonal para modificar su cuerpo”.
Además de su tía, su hermana mayor estaba enterada de los planes de mi hija, después de varios años y cuando el cambio de sexo estaba muy adelantado “vino a hablar con nosotros. Mi esposo y yo y estábamos separados pero la relación era buena”.
“Fuimos a comer y ahí nos contó lo que estaba sucediendo, de como desde pequeña se había sentido como una extraña en su cuerpo, y que ahora se sentía realizada, tenía una identidad masculina y un acta de nacimiento que así lo indicaba”
Mi hijo era un joven profesionista, que llevaba una vida diferente, incluso nos contó que tenía novia”.
Al principio “quedé con la mente en blanco, empecé a hilar detalles de la adolescencia, de quién ahora se llama Ricardo”
Su hermana que había estado al tanto de toda la situación pidió comprensión, y sobre todo que prevaleciera el amor y el apoyo para su hermano.
No fue fácil aceptar ese cambio, “su papá estaba mudo, lloramos ambos, sin poder asimilar que estaba pasando”
Fuimos a terapia familiar para tratar de asimilar la situación. Recuerdo ese sentimiento de pérdida de nuestra hija, recordar desde que la engendramos, su nacimiento y la alegría de tener una hija sana.
Durante más de dos años “no toqué el tema con nadie, ni con mis amigas más cercanas, el hecho de que viviera en otra ciudad me permitía evitar dar explicaciones.”
Algunas amigas que lo vieron me preguntaban si era lesbiana, Yo callaba hasta que empecé a contarles cual era la situación.
Lo que siempre tuve claro es que con el cuerpo e identidad que tuviera yo le seguiría amando, empecé a informarme más sobre diversidad sexual, y entendí que mi hije debió haber sufrido mucho sintiéndose en un cuerpo equivocado y que lo en este momento necesitaba de mi parte era la aceptación y amor incondicional.
Actualmente sigue con su terapia hormonal, le empezó a crecer un pequeño vello en la cara, se dice feliz con su nueva vida y eso es suficiente para mí y su padre.
En estos casos lo que queda es apoyar y amar incondicionalmente a nuestros hijos e hijas, señala Martha quien ha debido tomar terapia psicológica y leer sobre el tema para poder superar esa pérdida y reiniciar una nueva relación con “su hijo”.
Casos como el de Martha son más comunes de lo que se piensa, la mayoría de las veces estas chicas/os deben sufrir en silencio, e incluso reciben agresiones de parte de la familia, no son pocos los casos en que les internan en un hospital psiquiátrico, “tratando de curarles”.
A Martha y la familia les falta mucho camino por recorrer, pero el amor por su hijo permitirá que sanen las heridas y acepten la situación.
Este 17 de mayo se conmemoró El Dia internacional contra la homofobia y transfobia, de ahí el interés de ofrecer estas historias que ayuden a comprender mejor las expresiones de la diversidad sexual y de que manera impactan en la familia y las chicas/os (aliciayolandar@hotmail.com)

DEJAR UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

seventeen − 4 =