Colaboradores

El volcán y sus cenizas, ¿cómo me cuido?

La ceniza de una erupción volcánica se compone de finas partículas de menos de 2 mm de diámetro de roca volcánica fragmentada, es caliente en las inmediaciones del volcán y se enfrían cuando cae a mayor distancia. Son de un tono gris claro hasta el negro y en suspensión bloquean la luz solar, reduciendo la visibilidad hasta el punto de producir oscuridad completa durante el día en algunos casos. Las erupciones pueden también generar relámpagos y truenos por la fricción entre partículas finas suspendidas, que pueden encontrarse por encima del volcán o acompañando grandes copetes de cenizas en su descenso que por ser ácidas causa irritación en pulmones y ojos, esta acidez desaparece con la lluvia, sin embargo, puede arrastrarla y contaminar el agua local, dañar la vegetación y las cosechas.

Usted puede presentar tos seca, molestias en el pecho y si tiene problemas pulmonares previos, como asma, bronquitis pueden reactivarse en el momento o días después de la exposición, presentando tos y respirando con mayor dificultad. Además, sufrirá irritación en los ojos, sensación de que tiene un cuerpo extraño en el ojo que le molesta mucho, lagrimeo, secreción, le molesta la luz y hasta abrasiones en la córnea y en la parte blanca del ojo o conjuntiva, por favor no se rasque el ojo, póngase agua. Si usted usa lente de contacto no los use en estos días. Puede haber irritación en la piel y si se rasca mucho puede infectarse.

La ceniza puede disminuir la visibilidad en el ambiente, por eso hay que reducir la circulación vehicular y encender las luces y recuerde que la ceniza que cubre las carreteras es muy resbaladiza. También la ceniza húmeda es conductora de electricidad, cuidad con esto. Incide también en que pequeñas cantidades de pueden reducir la potabilidad del agua, el riesgo de intoxicación es bajo, el pH puede verse reducido o la cloración inhibida. Sabemos ya el riesgo de hundimiento de techos y la importancia de limpiarlos con frecuencia tomando todas las medidas de seguridad.  Las cenizas pueden ser muy tóxicas para los animales que estén pastando, ya que estos podrían ingerir las cenizas depositadas sobre el pasto y la tierra.

Le recomendamos limitar los desplazamientos de vehículos, reducir las cenizas de su casa, manteniendo todas las puertas y ventanas cerradas mientras sea posible, y humedezca la ceniza antes de barrerla, usar mascarillas bien ajustadas, que le tape nariz y boca completamente, puede improvisar una mascarilla de tela con un trapo, y también humedecerlo, para filtrar las partículas más grandes, que suelen ser las responsables de producir la irritación en ojos y garganta. Se recomienda a los pacientes con bronquitis crónica, enfisema o asma que permanezcan en el interior de sus casas y eviten exponerse a la ceniza. Mantenga por favor a los niños en casa, siempre que sea posible que no se agiten pues meten más cenizas a sus pulmones, si se la tragan en pequeñas cantidades no es peligrosa para la salud de los pequeños ni de los adultos.

Y como estamos en epidemia de la COVID-19 mantenernos a dos metros de distancia como mínimo, no tocarnos ojos, nariz, ni boca, lavarnos las manos con agua y jabón, usar mascarilla de tres capas de tela, careta facial cuando podamos, y una vez que pase las cenizas y las calles estén limpias ventilemos lo más que podamos los cuartos, casas y centros de trabajo. Te cuidas vos para cuidarme a mí, la prevención es lo más importante.

DEJAR UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × 2 =