BTS vuelve a causar furor en México, pero esta vez no solo por su música, sino por la polémica generada en torno a la venta de boletos para sus conciertos en el Estadio GNP de la Ciudad de México. A pesar de la gran expectativa por ver a la banda de K-pop en vivo, el proceso de adquisición de entradas desató molestia y frustración entre ARMY, quienes han denunciado diversas irregularidades.
En redes sociales se multiplicaron las quejas por la falta de transparencia en la dinámica de venta. Desde precios poco claros hasta supuestas ventas por fuera del sistema oficial, la situación ha encendido la conversación digital y dejado a muchos fans inconformes con las empresas responsables.
Las quejas de ARMY sobre la venta de boletos
A diferencia de lo que ocurre en otros conciertos de gran escala, esta vez no hubo preventa exclusiva con bancos ni venta física en taquillas. El único modo de acceder a los boletos fue a través de un registro previo con la ARMY membership.
La molestia creció cuando comenzaron a circular imágenes y testimonios que denunciaban la supuesta entrega de boletos directamente a revendedores, incluso en las taquillas. Algunas fans afirmaron que estas personas lograron obtener entradas sin haber seguido el proceso oficial, lo cual fue calificado en redes sociales como un posible fraude.
Las fans de BTS alzan la voz contra los revendedores
La comunidad fan de BTS en México, conocida como ARMY, no se quedó callada. En respuesta a las irregularidades, comenzaron una fuerte campaña contra la reventa, práctica que consideran abusiva y perjudicial para los verdaderos seguidores de la banda.
El club de fans “BTS FANS MÉXICO” compartió un mensaje en sus redes donde hizo un llamado directo a la comunidad:
“ARMYS sabemos que por desesperación, caen en páginas y con personas que les quieren cobrar una cantidad bárbara de dinero por un boleto, no compren. Mientras haya quien compre los revendedores seguirá” y aseguró que “la reventa existe porque hay quien la sostiene”.
Tras esto, otras páginas, incluso de países de Latinoamérica, se han unido a ARMY México para apoyarlos en su campaña contra los revendedores.
Hasta el momento se han reportado boletos en reventa por más de 120 mil pesos mexicanos, una cifra inalcanzable para muchos y que pone en evidencia el impacto negativo de estas prácticas en el acceso a los espectáculos.


