MADRID, 6 mar (Xinhua) — El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó hoy viernes que la acción militar de Estados Unidos e Israel contra Irán constituye un “error extraordinario” y defendió el envío de una fragata española a Chipre como parte de una misión defensiva. “Entre países aliados es bueno ayudar cuando se tiene razón y también señalar cuando se está equivocado o se está cometiendo un error. Esta guerra en Irán (…) a juicio del Gobierno de España es un extraordinario error que vamos a pagar”, dijo Sánchez, al comparecer junto al primer ministro portugués, Luís Montenegro, en la Cumbre Hispano-Portuguesa celebrada en La Rábida, en la provincia de Huelva, en el sur español. Sánchez subrayó que el Gobierno español mantiene “un enorme respeto” hacia la Presidencia de Estados Unidos y hacia la sociedad estadounidense, pero insistió en que la posición de España es clara y se basa en el respeto al derecho internacional. Reiteró que su Gobierno considera que el ataque contra Irán está “fuera de la legalidad internacional” y defendió la necesidad de mantener una política exterior basada en el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos. Al mismo tiempo, el presidente defendió la decisión de enviar la fragata española Cristóbal Colón al Mediterráneo oriental para apoyar a Chipre, tras los ataques sufridos en el contexto de la escalada bélica regional. Explicó que se trata de una operación defensiva que España participe en una misión de “protección, defensa y rescate” solicitada por Chipre, un Estado miembro de la Unión Europea. “Con la misma determinación que nos lleva a decir ‘no a la guerra en Irán’, tenemos la determinación de ser solidarios (con) un Estado miembro de la Unión Europea que es víctima de ese conflicto”, afirmó. Sánchez anunció también que solicitará comparecer ante el Congreso de los Diputados para explicar la posición del Gobierno sobre el conflicto en Oriente Medio y el despliegue naval español. El presidente insistió en que España no participará en lo que calificó como una “guerra ilegal”, mientras continúa con la defensa de la diplomacia y el respeto al orden internacional como vías para resolver la crisis. Fin
