Trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) iniciaron un cierre total en la Planta de Almacenamiento y Despacho (TAD) de Puerto Chiapas. La medida de fuerza surge tras 14 meses de suspensión en la atención médica y desabasto crítico de medicamentos, una situación que pone en riesgo el suministro de gasolina y diésel en la región fronteriza entre México y Guatemala.
La protesta, que comenzó de forma pacífica la semana pasada, escaló este lunes al cierre de las instalaciones a las 7:00 horas ante la falta de compromiso de la paraestatal para restablecer los servicios de salud.
Los empleados denuncian que llevan un año y dos meses sin acceso a seguridad social, lo que ha obligado a pacientes con padecimientos graves —como cáncer o personas que requieren diálisis— a costear sus tratamientos con recursos propios.
La tensión aumentó significativamente tras el fallecimiento de un trabajador a mediados de febrero, deceso que sus compañeros y familiares atribuyen directamente a una negligencia médica derivada de la falta de atención oportuna. Guadalupe Bernabé Martínez, madre del empleado fallecido, exigió que el caso no quede impune y que se garantice el servicio para evitar nuevas tragedias.
RIESGO INMINENTE DE DESABASTO
El bloqueo de los accesos principales impide que las unidades de transporte (pipas) entren o salgan del complejo para surtir a los municipios aledaños. Según los manifestantes, de mantenerse el cierre, el desabasto de combustible comenzará a sentirse este martes, debido a que las estaciones de servicio locales solo cuentan con reservas para un máximo de tres días.
Jorge Ruvalcava, uno de los voceros del movimiento en Tapachula, enfatizó que el cierre es de carácter indefinido. “No entrará o saldrá ninguna pipa de esta terminal hasta que no tengamos una respuesta favorable”, declaró, señalando que el bloqueo es el último recurso ante el silencio de la empresa.
Situación actual en la planta Hasta el momento, no se ha reportado un acercamiento formal por parte de Pemex para negociar el pliego petitorio de los trabajadores. Mientras tanto, diversas unidades de carga permanecen varadas tanto al interior como al exterior del recinto estratégico, profundizando la parálisis logística en esta zona clave para la economía regional.

