Cáncer ocular y trauma ocular infantil: dos amenazas silenciosas para la visión que exigen prevención, diagnóstico oportuno y organización médica especializada
En México, la pérdida visual prevenible sigue siendo un desafío de salud pública subestimado. Dos de sus principales causas, el cáncer ocular y el trauma ocular, particularmente en la infancia, comparten un factor común: la detección tardía y la falta de información oportuna. Ante este panorama, la Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional, encabezada por el Dr. José Antonio Paczka Zapata, ha intensificado sus acciones de difusión y organización médica para visibilizar estos padecimientos y fortalecer la prevención en el país
Cáncer ocular: una enfermedad poco visible, pero de alto impacto
Aunque el cáncer ocular es considerado poco frecuente, cuando se presenta exige diagnósticos oportunos, equipos altamente especializados y tecnología avanzada. En México, los tumores oculares más comunes son el retinoblastoma en niños y el melanoma maligno de coroides en adultos, además de las afectaciones oculares derivadas de metástasis o tratamientos oncológicos sistémicos
De acuerdo con datos internacionales, México ocupa el segundo lugar mundial en incidencia de retinoblastoma, un cáncer que representa alrededor del 6 % de los tumores infantiles, lo que convierte a la detección temprana en un factor decisivo para preservar la visión y la vida. Sin embargo, especialistas advierten que el bajo conocimiento de estos padecimientos, incluso entre médicos de primer contacto, suele retrasar la referencia al oftalmólogo, reduciendo las probabilidades de éxito terapéutico
“Cuando los síntomas se hacen evidentes, en muchos casos la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas. Por eso insistimos en que la prevención y la detección temprana son nuestras herramientas más efectivas”, han subrayado los especialistas.

Prevención y vigilancia: claves para reducir riesgos
Si bien el cáncer ocular no puede prevenirse completamente, los oftalmólogos coinciden en que la vigilancia médica y la educación en salud visual permiten reducir riesgos. Entre las medidas fundamentales destacan el uso de protección contra radiación ultravioleta, las revisiones oftalmológicas periódicas, la evaluación visual desde el nacimiento, así como la atención inmediata a signos de alarma como estrabismo, cambios visuales o dolor ocular persistente
“La prevención también es educación. Una referencia oportuna puede marcar la diferencia entre perder un ojo o salvar una vida”, enfatizan los especialistas en oftalmología oncológica.
Trauma ocular infantil: una emergencia prevenible que ocurre con frecuencia en la escuela
Paralelamente, el trauma ocular se ha consolidado como una de las principales causas de ceguera prevenible en México, con un impacto particular en niñas, niños y adolescentes. Se estima que hasta el 30 % de las lesiones oculares ocurre en población infantil, y una proporción significativa se origina en entornos escolares o durante actividades recreativas, especialmente en periodos como el regreso a clases.
Se informó que golpes accidentales, caídas, juegos bruscos, uso de objetos punzocortantes o proyectiles improvisados son causas recurrentes. Lo más alarmante, advierten los especialistas, es que hasta el 90 % de los traumatismos oculares son prevenibles mediante educación, supervisión adecuada y entornos más seguros.
“El trauma ocular no solo pone en riesgo la visión; impacta la calidad de vida, el desarrollo académico, la productividad y el entorno familiar. En muchos casos, un solo accidente es suficiente para provocar daño permanente”, señalan los expertos en trauma oftálmico
Organización médica para enfrentar dos grandes retos de salud visual
Frente a este panorama, la Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional anunció la creación de dos nuevas organizaciones médicas especializadas: la Asociación Mexicana de Oftalmología Oncológica y el Colegio Mexicano de Trauma Oftálmico, ambas incorporadas y respaldadas por la SMO
Estas iniciativas buscan fortalecer la capacitación médica, impulsar la investigación, estandarizar la atención especializada y promover una cultura de prevención tanto en la población general como en los profesionales de la salud. Además, pretenden articular estrategias nacionales que permitan reducir el impacto de enfermedades y lesiones que, en gran medida, pueden evitarse.
“El cáncer ocular y el trauma ocular no deben seguir siendo amenazas silenciosas. Con organización, prevención, educación y atención oportuna podemos cambiar historias, preservar la visión y salvar vidas”, ha enfatizado el Dr. José Antonio Paczka Zapata, presidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional.
Proteger la visión, coinciden los expertos, no solo es un acto médico, sino una inversión social y humana que impacta directamente en el desarrollo, la educación y la calidad de vida de millones de personas en México.



