SAO PAULO, 17 mar (Xinhua) — Un estudio científico divulgado en Brasil calcula que alrededor de 4,5 billones de colillas de cigarrillo se desechan de manera incorrecta cada año en el mundo, lo que las convierte en el residuo más común del planeta, según un estudio difundido por la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo.
La investigación, que recopiló datos de 130 estudios realizados en 55 países entre 2013 y 2024, indicó que ese tipo de diseño representa en promedio unas 550 colillas arrojadas al ambiente por persona al año, con una masa total de unos 766,6 millones de kilogramos.
El análisis, hecho público el lunes, identificó una densidad media de 0,24 colillas por metro cuadrado en ambientes urbanos y acuáticos, con picos superiores a 38 unidades por metro cuadrado en playas y zonas costeras altamente frecuentadas.
En algunos casos, más de la mitad de los residuos recolectados en playas está compuesta por colillas de cigarrillos.
“Los contaminantes químicos presentes en las colillas se dispersan rápidamente, especialmente en contacto con el agua de mar. En pocas semanas, ese material tóxico es liberado en el ambiente y puede ser letal para diversas especies acuáticas”, afirmó el investigador Víctor Vasques Ribeiro, autor principal del estudio y doctorando del Instituto del Mar de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp).
El trabajo de investigación señaló que los cigarrillos contienen más de 7.000 compuestos químicos, de los cuales al menos 150 son tóxicos.
Según la investigación, el filtro está hecho de acetato de celulosa, un plástico que persiste en el ambiente durante largos períodos y se fragmenta en microplásticos que contaminan organismos marinos y pueden regresar a los humanos a través de la cadena alimentaria.
La revisión fue realizada por investigadores de la Unifesp, la Universidad Estatal Paulista (Unesp) y el Instituto Nacional de Cáncer de Brasil, con la colaboración de colegas de la Johns Hopkins University de Estados Unidos y la Universidad San Ignacio de Loyola de Perú.
El estudio publicado en la revista “Environmental Chemistry Letters” identificó además áreas críticas de contaminación en 17 países, principalmente en América del Sur, Medio Oriente y el Sudeste Asiático.
“Si las personas entenderían que están arrojando una bomba química cuando desechan una colilla, tal vez no actuarían con tanta normalidad”, añadió Vasques Ribeiro, quien es ingeniero ambiental.
El estudio mostró que las áreas protegidas pueden reducir la contaminación hasta 10 veces en comparación con zonas sin protección, aunque no están completamente libres del problema debido al arrastre de residuos por las corrientes marinas.
Desde la perspectiva de la salud pública, el investigador del Instituto Nacional de Cáncer, André Salem Szklo, cuestionó el papel histórico del filtro en la industria tabacalera.
“Se difundió la idea de que el cigarrillo con filtro sería más saludable, lo que favoreció el inicio y la continuidad del hábito de fumar. Pero eso no se sostiene”, afirmó.
Los autores defendieron que los resultados sirvan de base para negociaciones internacionales, como un tratado global contra la contaminación por plásticos, así como para políticas locales de control del tabaco y gestión de residuos.
