Enfermedades

Cómo sobrevivir a un diagnóstico de cáncer de mama

Recibir un diagnóstico de cáncer de mama, es una de las peores tragedias que puede enfrentar una mujer, máxime si el personal de salud no tiene la sensibilidad de explicarle que no es una sentencia de muerte y que existen muchas posibilidades de sobrevivencia, señala la psicóloga Karla Díaz, sobreviviente de este padecimiento
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Cómo sobrevivir a un diagnóstico de cáncer de mama

Por Alicia Yolanda Reyes

Alicia Yolanda Reyes

Karla tenía 28 años cuando fue diagnosticada, recuerda que el médico que la atendió solo le habló de los procedimientos quirúrgico y químico que debería efectuar.

Le dijo que le quitaría “una chichi”, así con esas palabras, y que se quedaría también sin pezón.

“Vas a parecer niño”, le espetó de manera cruel, pero nadie le dijo que perdería el pelo con la quimioterapia, que sus uñas se pondrían negras, que perdería peso, que se sentiría cansada todo el día y con sueño.

Pero Karla que es una mujer valiente, empezó a investigar que opciones tenía para salir adelante, era la más joven entre las mujeres que acudían a la quimio, y de las pocas que no tenía hijos, a las otras mujeres las enfermeras les decían que lucharan por sus hijos, como si la mujer solo tuviera valor como madre, o esposa.

Karla acudió a grupos de autoayuda como CIMAB y ahí en una de las sesiones llegó una persona que les habló del Instituto de Cirugía Plástica y Reconstructiva  José Guerrero Santos, y de una clínica de reconstrucción que encabeza la Dra. Celina Kishi., y ue se encuentra ern la ciudad de Guadajara.

Karla radicaba en el DF, hizo contacto por vía telefónica con la Dra. Kishi, dos años después se sometió a una reconstrucción mamaria, la cual dice, le cambió la vida.

En la actualidad ofrece talleres en el que habla del derecho a una vida plena, explica que las mujeres necesitan aprender a amarse por ellas mismas como personas y no en función del lugar que ocupan en la sociedad.

Las mujeres, asevera, deben aprender a reconocer el dolor emocional que produce un diagnóstico de cáncer de mama, que en primer lugar daña la autoestima, por todo el significado social que tienen los senos, que nos hacen cuestionarnos los estereotipos de belleza.

El cáncer de mama es curable cuando se detecta a tiempo, de ahí la importancia de realizarse la mamografía cada dos años a partir de los cuarenta años y antes si la madre, abuela o hermana presentó esta patología.

En caso de salir positivo hay que acudir al oncólogo cuanto antes, pero lo más importante recibir acompañamiento emocional con un/a terapeuta que maneje este tipo de casos e integrarse a grupos de autoayuda.

Pero sobre todo saber que un diagnóstico de cáncer, no es una sentencia de muerte, sino una oportunidad de vida, de modificar todas aquellas cosas que están incidiendo en la atención personal.

Las mujeres deben de entender que ellas valen por sí mismas, puntualiza la profesional de la salud y anteponer sus necesidades a las del resto.

Es decir acudir a sus citas médicas, a sus terapias y convivir con personas que hayan enfrentado un diagnóstico similar, ya que esto ayuda a tener un diagnóstico positivo. Un diagnóstico de vida