Enfermedades

Descubren vacuna para el ganado que protege a los humanos de la hidatidosis

Sería la primera vacuna contra un parasito que aplicada en un animal ofrece protección para los seres humanos. Esta herramienta de salud que ya fue aprobada en Argentina se encuentra en proceso de aprobación en otros países de la región.
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Descubren vacuna para el ganado que protege a los humanos de la hidatidosis

La primera vacuna en el mundo desarrollada en Argentina para prevenir la enfermedad parasitaria conocida como hidatidosis fue presentada en este país gracias al desarrollo científico llevado adelante por miembros del CONICET a partir de una tecnología desarrollada inicialmente por investigadores de Australia y Nueva Zelanda.

Se trata de una vacuna veterinaria que al prevenir la infestación en animales evita la transmisión del parásito al ser humano

La vacuna, que será producida en el país y en cuyo desarrollo participaron investigadores australianos, neozelandeses y argentinos, ha demostrado brindar hasta un 100 por ciento de protección en los animales vacunados -ovejas y cabras, fundamentalmente-, lo que permitirá romper el ciclo de vida del parásito que causa la hidatidosis y reducir el riesgo de contagio a humanos.

"Es la primera vacuna contra un parásito que, aplicada en un animal, protege al ser humano", destacó el doctor Oscar Jensen, del Departamento de Investigación de la Secretaría de Salud de la provincia de Chubut, que desde 1995 participa del desarrollo de la vacuna llamada Providean Hidatil EG95, que será producida en la Argentina por la compañía biofarmacéutica Tecnovax.

"La hidatidosis está difundida en todo el territorio nacional, con una mayor prevalencia en las zonas ganaderas -agregó Jensen-. El área de riesgo tiene una extensión de más de 1.200.000 km2, distribuidos en las áreas endémicas que son habitadas por 5.000.000 de personas, de las cuales 500.000 corresponden a niños menores de 5 años, los de mayor riesgo de enfermar"

Por su parte, la ministra argentina de Industrias Débora Giorgi dijo que "se logró producir esta vacuna en Argentina porque existe un modelo que privilegia la articulación entre el Estado, la ciencia y los privados; así Tecnovax(empresa biofarmacéutica argentina ) recibió el apoyo concreto de tres Ministerios: de Ciencia y Tecnología, de Agricultura y de Industria".Afirmó que "estas inversiones responden a lo que queremos para nuestra industria: agregar valor, innovar, tener mayor tecnología y exportarla al mundo".

La ministra aseguró que "es un enorme orgullo que esta vacuna se produzca en nuestro país y se exporte para toda Latinoamérica" y detalló que "en el sector de vacunas pasamos de una balanza deficitaria a exportar actualmente 27 millones de dólares e importar solo 1,5 millón".

¿Cómo se produce el contagio?

El ciclo del parásito Echinococcus granulosus comienza cuando los animales -ovejas, cabras, vacas, cerdos, caballos, llamas y alpacas, pero también animales silvestres como el guanaco, la vicuña o la liebre- ingieren los huevos del parásito presentes en el pasto o el agua contaminados, y continúa cuando, al ser faenados los animales infestados, sus achuras crudas en las que el parásito ha formado quistes son ofrecidas a los perros (ver ilustración).

En el intestino de los perros, el parásito se desarrolla y pone huevos, que vuelven al medio ambiente cuando el animal defeca. La infección llega al ser humano a través de las verduras y el agua contaminadas por las heces, pero en los chicos el riesgo mayor está cuando juegan o son lamidos por un perro infectado.

En el ser humano, el parásito se aloja en distintos órganos -principalmente el hígado y el pulmón-, donde la infección puede desarrollarse sin síntomas durante años. Sin embargo, el crecimiento de los quistes puede llegar a afectar los órganos en donde se alojan, lo que requiere su tratamiento, muchas veces quirúrgico.

En la Argentina, al igual que en Australia, China y Nueva Zelanda, se realizaron los estudios de campo en ovinos con la vacuna entonces experimental, estudios que demostraron que tres dosis de la vacuna -aplicadas en los trabajos previos a la parición y en la esquila, con un refuerzo anual- permiten obtener una protección del 100 por ciento contra el E. granulosus . Si el ganado está protegido, el parásito no llega al perro, y tampoco al ser humano.

La vacuna ya se encuentra aprobada en la Argentina y está en proceso de aprobación en otros países de la región.

Con información de La Nación