Enfermedades

El autismo afecta a uno de cada mil niños

El autismo es una de las patologías menos estudiadas e ncomprendidas, descubierto en 1943 por el siquiatra de origen austriaco Leo Kamer, afecta más al sexo masculino en un porcentaje de uno a diez.
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El autismo afecta a uno de cada mil niños

Por: Alicia Yolanda Reyes

Alicia Yolanda Reyes

El autismo es una de las patologías menos estudiadas, señala el neurosiquiatra Jesús Gómez Plascencia y Castillo, profesor  titular del departamento de neurociencias de la Universidad de Guadalajara y se queja de que los pediatras no tienen la capacidad para detectar la patología y aconsejan a los padres esperar a que el menor crezca, ya que según ellos es más lento que otros para adquirir habilidades propias de la edad.

En las historias clínicas de estos chicos es común encontrar palabras como “familias disfuncionales”, madres frías y distantes”, “rechazo paterno” y mil linduras por el estilo que lejos de ayudar a la familia a comprender la problemática la cargan de culpas innecesarias.

Perfil de niño autista

Perfil de niño autista

Una acentuada falta de conocimiento de los sentimientos de las personas que le rodean; ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción, así como de capacidad de imitación, de juegos sociales; y de comunicación adecuada.

De bebés difícilmente ven a la cara de las personas que les hablan, incluida la madre o cuidadoras. Tienen movimientos estereotipados; preocupación excesiva por falta de determinados objetos

Por ejemplo Jaimito un autista que ya es adulto cuando era pequeño solía cargar con tapaderas de plástico a donde quiera que iba. Él parecía saber exactamente cuántas eran, y la falta de una de ellas era motivo de berrinche, que no cedía hasta que aparecía el objeto perdido.

La familia, señala el doctor Gómez Plascencia, es considerada por estos niños como una extensión de ellos, y es común que cuando desean algo toman de la mano a la madre, el padre o uno de los hermanos y la dirijan hacía el objeto que desean alcanzar.

Los autistas raras vez desarrollan un lenguaje oral, pero el corporal es muy rico, al grado que las personas que conviven con ellos terminan por entender. sus medias palabras, gestos u otros movimientos.

El autismo es incurable, lo que evoluciona es su forma de conducta, es por ellos que algunos médicos dicen “tiene secuela de autismo”, pero eso es falso señala el profesional de la salud mental.

Los autistas llegan a desarrollar algunas habilidades como matemáticas, dibujo o escritura, pero en el resto de las áreas, en especial la social quedan estancados.

La película Rain Man  traducida al español como “Cuando los hermanos se encuentran” aportó bastante a la comprensión del autismo, señala el neurosiquiatra, uno de los profesionales tapatíos que más ha estudiado a estos chicos.

¿Cómo saber si mi hijo es autista?

El niño no mira jamás a los ojos, desde lactante tiene un balbuceo monótono, y  tardío y falta de contacto con su entorno. Puede entretenerse horas viendo girar un objeto, o su manos.

En la etapa preescolar el niño es calificado de extraño porque no habla, no establece contacto con los demás niños, presenta conductas agresivas, incluso dirigidas asimismo cuando se siente contrariado.

La mejor forma de manejar a estos niños es darles un trato similar que al resto de la familia. En ocasiones solo quieren probar dos o tres platillos, pero si se les insiste poco a poco van incorporando otros alimentos.

Tienen una gran sensibilidad para detectar quien los acepta y quien les teme y actúan en consecuencia.

En la etapa adulta suelen establecer más relaciones con personas que consideran afines, puede ser una tía, una hermana, y en especial con la madre.

Pero siguen manteniendo conductas repetitivas, la ecolalia no desaparece y en ocasiones reclaman de la cuidadora o familia que le repita varias veces la misma palabra.

Cuando conviven con una familia afectiva aprenden a abrazar a quienes consideran más cercanos, y pueden integrarse a algunas de las tareas domésticas, como poner la mesa, prender la luz, cerrar puertas etc.

Sin embargo, puntualiza Gómez Plascencia estos chicos, no importa la edad requieren de supervisión, y por muy autosuficientes que lleguen a ser en su cuidado personal requieren de apoyo familiar