Enfermedades

Fumar es una causa de muerte prevenible

El “humo de segunda mano” puede causar: dependencia a la nicotina, síndrome de muerte súbita infantil (SIDS), aumento en la probabilidad de que los niños padezcan asma severa, bronquitis, neumonías e infecciones del oído...
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Fumar es una causa de muerte prevenible

Cada vez que alguien fuma expulsa al ambiente por lo menos 69 sustancias carcinogénicas conocidas, las cuales terminan siendo inhaladas por quienes se encuentran alrededor. La Organización Panamericana de la Salud resalta que “no existe ningún nivel al que la exposición a esta sustancia no sea nociva”, por lo que la cita con la prevención es ineludible.

La Coordinadora de Investigación de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), Lic. Zurmy Pino, explica que el humo que aspiran los no fumadores, también llamado “humo de segunda mano”, es sumamente perjudicial para la salud debido a que es una combinación del humo exhalado por los fumadores y el humo emitido al quemarse el tabaco de un cigarrillo, puro o pipa. “Los efectos de este humo son diversos, pero todos son negativos para la salud”, resalta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reseña que “cada año, mueren más de cinco millones de personas por los efectos nocivos del cigarro, cantidad que incluso supera el total de decesos causados por el sida, la malaria y la tuberculosis“.

Frente a estas cifras Pino explica que entre otras cosas, el “humo de segunda mano” puede causar: dependencia a la nicotina. Síndrome de muerte súbita infantil (SIDS), aumento en la probabilidad de que los niños padezcan asma severa, bronquitis, neumonías e infecciones del oído, irritación en la piel, ojos, nariz y garganta, así como tos severa, nauseas y mareos.

También diversas alteraciones en la función del corazón, sangre y vasos sanguíneos, tal como el aumento del colesterol LDL (mejor conocido como “colesterol malo”), responsable de obstruir las arterias y que pudiera provocar enfermedades cardíacas que terminen en una muerte anticipada.

Cuando la exposición al humo ajeno es continua y no eventual, los más afectados suelen ser los pequeños que se encuentran entre la etapa de lactancia y los 6 años de edad, pues los enfrenta a un mayor riesgo de padecer infecciones del sistema respiratorio inferior, como bronquitis y neumonía. Sin embargo, los adultos no están exentos del peligro ya que los fumadores pasivos que ya sufren enfermedades respiratorias como el asma, tienden a empeorar su condición por el humo no fumado, pero inhalado, así lo indica la Organización Panamericana de la Salud.