Enfermedades

Influye más el medio ambiente que los genes en el autismo

Después de la evaluación de pares de gemelos en los que al menos un hijo tiene autismo o trastorno del espectro autista (TEA), un gripo de investigadores sugiere que el medio ambiente compartido puede desempeñar un papel más importante en el desarrollo de esta condición, que la influencia de los genes compartidos, según un informe publicado en línea en los Archives of General Psychiatry.
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Influye más el medio ambiente que los genes en el autismo

Las estimaciones actuales indican que 40 de cada 10 mil niños presentan autismo, y las tasas de prevalencia de TEA son de 1 por ciento, de acuerdo a la información de respaldo del artículo. Los estudios de los hermanos muestran una tasa de concordancia (la probabilidad de que si un niño tiene la enfermedad, el otro también) de hasta un 14 por ciento. Los autores señalan que en estudios anteriores realizados en gemelos, las tasas de concordancia para el autismo eran relativamente altos en los gemelos idénticos (monocigóticos), pero no existen datos para gemelos fraternos (dicigóticos). Además, los estudios que dependen de diferentes métodos de diagnóstico, se han traducido en un amplio rango de estimaciones de la heredabilidad del autismo. Sin embargo, afirman los autores, “ninguno de los estudios más recientes incluyen la evaluación clínica estructurada, tanto por entrevista con los padres, como la observación directa del niño, que es el estándar actual para establecer el diagnóstico de autismo o TEA.”

En el trabajo denominado “Estudio del Autismo California en Mellizos”, Joachim Hallmayer, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, y sus colegas, utilizaron datos del Departamento de Servicios de Desarrollo para identificar a los posibles participantes. Los investigadores evaluaron los pares de gemelos en los que al menos un niño tenía un diagnóstico de TEA, usando la Entrevista-Revisada de Diagnóstico de Autismo, una entrevista estructurada con los padres y la Lista de Observación Diagnóstica de Autismo, así como otras pruebas para determinar las habilidades cognitivas verbales y no verbales de los niños participantes. Se utilizaron dos diagnóticos: el autismo estricto y TEA. Los niños con autismo o TEA que se incluyeron en los datos iniciales y fueron confirmados por los investigadores fueron considerados “probandos”.

El análisis final incluyó  a 54 parejas de gemelos idénticos y 138 pares de gemelos fraternos (de los cuales 80 estuvieron compuestos por un niño y una niña). Los investigadores encontraron que la posibilidad de niños con autismo o TEA fue mayor entre los gemelos idénticos que entre mellizos. También utilizaron un modelo para estimar la cantidad de riesgo que puede atribuirse a factores genéticos. Este análisis demostró que más de la mitad de la variación en el riesgo se explica probablemente por factores ambientales compartidos, frente a menos del 40 por ciento del riesgo debido a la herencia genética.

“Los resultados sugieren que los factores ambientales comunes a los gemelos pueden atribuirse en 55 por ciento al autismo”, escribieron los autores.