Enfermedades

Manchas rojas y fiebre alta son síntomas de enfermedad hemorrágica en niños

El siguiente síntoma de enfermedad hemorrágica son manchas púrpuras e, incluso, podría haber sangramiento nasal. También aumento de tamaño de las articulaciones, lo que revela hemorragias internas.
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Manchas rojas y fiebre alta son síntomas de enfermedad hemorrágica en niños

En los niños, son dos los signos de alarma que sugieren la presencia de una enfermedad hemorrágica peligrosa: picos de fiebre muy alta y manchas rojas en la piel.

La explicación es que este tipo de enfermedades virales modifican la acción de las plaquetas y, a simple vista, se hace difícil diferenciar si se trata de dengue, chikungunya o alguna fiebre hemorrágica. Lo ideal sería contar con un diagnóstico serológico inmediato pero, en el país, esto no es posible.

Explica Manuel Lorenzo Fernández, pediatra venezolano de las clínicas Salus Caracas y Salus Madrid (www.salusmadrid.es), que cuando un niño presenta picos de ascenso rápido de temperatura, palidez y aspecto de mármol en la piernas significa que su temperatura corporal es inestable y va en aumento franco. Es más grave aún si, 24 horas después de empezar la fiebre, se observan puntos o lunares rojos. Allí no hay que esperar nada: se debe correr a un centro asistencial.

"Esos puntos rojos, cuyo término médico son petequias, son el inicio de una actividad veloz de caída de plaquetas", dice.

Las petequias son sólo el inicio de una "cascada de complicaciones" hemorrágicas.

El siguiente síntoma de enfermedad hemorrágica son manchas púrpuras e, incluso, podría haber sangramiento nasal. También aumento de tamaño de las articulaciones, lo que revela hemorragias internas. Pero "lo más temible", dice Fernández, "son las hemorragias a nivel del sistema nervioso central que se manifiestan cuando el paciente comienza a convulsionar porque ha sufrido un sangramiento cerebral".

Es importante que los padres consulten al médico o acudan a emergencia cuando empieza la fiebre alta que no cede a medicamentos antipiréticos en vez de buscar paliativos caseros como "bañar" al niño en alcohol. "Existe la creencia que bañar al paciente en alcohol le baja la fiebre. Incluso les untan rones blancos. Esto puede resultar contraproducente porque el alcohol es de muy alta absorción cutánea y el niño podría intoxicarse", expresa Fernández que tampoco sugiere aplicar repelentes caseros con base de alcohol a quienes pesen menos de 20 kilos.