Enfermedades

Teléfonos inteligentes permiten detectar la malaria

Una gota de sangre y una foto amplificada serían suficientes para un diagnóstico de malaria con el empleo de una aplicación en los dispositivos móviles inteligentes. La iniciativa busca reducir los tiempos y optimizar los resultados en la detección de esta enfermedad
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Teléfonos inteligentes permiten detectar la malaria

"Lifelens proyect" es el nombre de la tecnología creada por investigadores de distintas universidades norteamericanas para detectar la malaria de forma rápida y sencilla con el uso de esta aplicación en los teléfonos inteligentes

Con esta aplicación basta con colocar una gota de sangre del paciente en una tira con un tinte que colorea específicamente el parásito de la malaria. Después, se toma una foto con el teléfono, equipado con un sistema de pequeñas lentes que permiten amplificar la imagen hasta 350 veces, y se analiza con un software incorporado en la aplicación.

Los desarrolladores de "Lifelens proyect" consideran que una de las mayores ventajas del invento es que no se necesitan conocimientos médicos específicos, ya que basta con saber manejar un teléfono móvil.

Agregan que esto puede permitir realizar diagnósticos baratos y rápidos en las zonas más afectadas.

El método que se emplea actualmente, además de requerir especialización médica, tiene más riesgos de obtener "falsos positivos", es decir, que se diagnostique la enfermedad a una persona sana. A causa de estos errores se suministra el tratamiento de la malaria a individuos sanos, lo que supone un derroche de recursos y además aumenta la posibilidad de desarrollo de resistencias al antídoto entre la población.

Cada 30 segundos muere de paludismo un niño o una niña en algún lugar del mundo. De 350 a 500 millones de personas contraen cada año esta enfermedad, que mata a un millón, la mayoría niños y niñas de África.

A pesar de estas cifras el último informe mundial de la Organización Mundial de la Salud señala que la temible malaria podría tener sus días contados barajándose la posibilidad de que cese su acción en menos de cinco años.

Unos 578 millones de africanos subsaharianos en riesgo potencial de contraer malaria han sido protegidos entre 2008 y 2010, mediante el curioso sistema de impregnar insecticida en mosquiteras distribuidas a lo largo del continente africano. Este sistema se ha repartido por varios millones de casas africanas.

Según las previsiones de la OMS, de seguirse implantando estas medidas como se ha hecho hasta ahora se logrará terminar con las muertes por malaria en el año 2015.