Medicina natural

¿Asma, fiebre, gripe, rinitis y sinusitis? conozca el eucalipto

Su nombre científico es Eucalyptus globosus Labill, también se le conoce como: Ocalipto, eukalitu y Gomero azul. El eucalipto es un árbol originario de Australia perteneciente a la familia de las Mirtáceas, pero que se cultiva en todo el mundo. Sus hojas perennes y el aceite esencial (eucaliptol) se usan con fines terapéuticos.
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¿Asma, fiebre, gripe, rinitis y sinusitis? conozca el eucalipto

En Brasil existen alrededor de cinco millones de hectáreas plantadas con eucalipto. Durante el gobierno del ex presidente Luis Inácio Lula Da Silva se estimó que para 2012 en el país se plantarían 6 millones de nuevas hectáreas de esta planta usada como materia prima para la llamada “energía limpia”, pero también con importantes usos medicinales.

Las partes utilizadas de esta planta son la corteza del tallo, hojas y aceite extraído de las hojas. Sus principios activos son: eucaliptol o cineol (80 por ciento), L pineno, canfeno, alcoholes etílico y amílico, ésteres de los ácidos fórmico, acético, resina y taninos.

Tienen propiedades antibacterianas, antisépticas, antiespasmódicas, astringentes, bactericidas, balsámicas, broncodilatadoras y expectorantes.

Esta planta es muy usada en la medicina popular para tratar el asma, la fiebre, la gripe, la rinitis y la sinusitis.

Del eucalipto se usan las hojas lanceoladas (acorazonadas) adultas, que se recogen desde el mes de abril hasta septiembre.

Tanto la decocción de las hojas como el aceite esencial son febrífugos (para bajar la fiebre) y expulsan parásitos intestinales. Son cicatrizantes de heridas y enfermedades de la piel como eszemas en uso externo.

Es importante saber que la esencia de eucalipto, a dosis demasiado altas, produce dificultades respiratorias y que está contraindicado el uso de aceites esenciales en niños, en particular en los asmáticos.

Entre los usos que se le pueden dar al eucalipto se encuentran:

1. Para las gripes: La mejor manera de utilizarlo como proceso preventivo es colocando unas gotas de aceite esencial de eucalipto en el pañuelo. También se puede tomar todas las noches un té de hojas de esta planta (dos por taza), ya que contiene eucaliptol, una sustancia antiviral y antibacteriana que nos protege de las infecciones.

2. Para la tos: colocar unas hojas dentro de una olla grande con agua hirviendo y se procede a aspirar en forma de vapor de agua. Este procedimiento se realiza durante diez o treinta minutos.

3. Inflamaciones: se usa como cataplasma y como ungüentos

El eucalipto también es empleado en las pastas dentales, enjuagues bucales y similares por su efecto antibacterial y su olor refrescante.

Si usas agua caliente o tibia en el baño se puede poner un ramo de hojas de eucalipto para que con el vapor despida sus aroma y purifique el ambiente.

La teoría del poder curativo de la naturaleza comenzó alrededor del siglo V y IV antes del Cristo y fue descrito por seguidores de Hipócrates y Galeno entre los años 460 y 200 A.C. La doctrina sostiene que la naturaleza dota al organismo humano con poderes internos para restaurase a si mismo su salud. Esta teoría explica la diarrea, la inflamación y la fiebre (entre otros síntomas y signos fisiológicos) como intentos del organismo para alcanzar la homeostasis (equilibrio).