Medicina natural

Soluciones naturales para combatir los calambres

Alguna vez todos hemos sentido un dolor intenso, durante la noche, en alguna parte de nuestro cuerpo, en la pierna o en el pie. Ciertamente, se trata de algo molesto, pero estos calambres no son nada graves.
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Soluciones naturales para combatir los calambres

Sin embrago si esto se repite muy a menudo, es señal de que existe una disfunción en el organismo, posiblemente, un desequilibrio ácido-básico.

Soluciones naturales

Hidratación: a menudo nos olvidamos de lo importante que es una buena hidratación corporal. Ciertamente, a medida que vamos envejeciendo, la necesidad de beber se hace menos perceptible, y cuando sentimos ganas es que el organismo necesita medio litro de agua para rehidratarse.

Lo ideal es beber ocho vasos de agua al día, fuera de las comidas, y eso desde que nos levantamos.

Vigilar el aporte de minerales en la alimentación. Consumir frutas y verduras frescas y en buena cantidad. En primavera existe una variedad que no deberíamos desaprovechar. En cada comida se recomienda tomar un plato de verdura fresca y sin cocinar.

Carencia de calcio y magnesio: Sería bueno revisar la lista de los alimentos ricos en calcio y en magnesio. Un buen complemento son los granos de sésamo, las almendras, los plátanos, las sardinas, etc. Si realmente la carencia es fuerte se puede tomar un suplemento a base de magnesio marino. Sin embargo, se deben evitar los excitantes tales como el café, el té, o el alcohol.

Evitar el ejercicio violento que requiere un gran esfuerzo muscular. Los calambres pueden ser el efecto de un esfuerzo desmesurado. Es mejor la práctica de algún deporte o ejercicio más suave como el yoga, o el tai-chi, o incluso caminar.

Colocar un jabón de Marsella a los pies de la cama, entre las sábanas, o entre el colchón y las sábanas. Hay que poner un jabón de verdad, y no es necesario que los pies estén en contacto con él, ya que con el calor de la cama durante la noche, el potasio se difunde, nutriendo las células musculares.

Y si a pesar de todo, sufrimos algún tipo de calambre durante el descanso nocturno, a nivel de las piernas, podemos poner el pie en el suelo, estirar el músculo, y enseguida desaparecerá el dolor.