Medicina preventiva

26 minutos de siesta al día son suficientes para mejorar el rendimiento

''Si usted puede dormir una siesta a media tarde, no lo dude y hágalo'', ésta es la recomendación que se desprende de un estudio realizado en la Escuela de Medicina Pública de la Universidad de Harvard en Boston.
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26 minutos de siesta al día son suficientes para mejorar el rendimiento

El estudio fue realizado en 23 mil 681 hombres y mujeres en Grecia durante más de seis años. De los 792 que murieron, 133 lo hicieron a causa de problemas coronarios.

Poco más de la mitad del grupo que participó en el estudio (13 mil dormían de forma habitual la siesta, algo muy popular en las sociedades mediterráneas. La tasa de mortalidad de los que tomaron siestas fue de aproximadamente dos terceras partes de la tasa de los griegos que permanecieron despiertos todo el día, halló el estudio.

Las razones para afirmar que echar una siesta es algo que resulta bueno para la salud no se saben de forma definitiva, pero un sinnúmero de estudios han encontrado que en efecto existe una relación muy estrecha entre los problemas cardíacos y físicos o el estrés emocional.

El estrés se refleja en la presión sanguínea, el ritmo del corazón, las hormonas, el nivel de azúcar y de colesterol que tiene una persona. Las personas que se recobran rápidamente del estrés se sienten mejor que aquellas cuyos niveles se mantienen altos todo el día, señalan los expertos.

Recientemente un informe de la NASA reveló que la siesta no es sinónimo sólo de descanso y relajo; distintos estudios científicos han demostrado que ésta es una práctica que le aporta una serie de beneficios a quienes se toman un momento del día para cerrar los ojos y dormir.

Según el informe el tiempo adecuado para una siesta son 26 minutos. De acuerdo a este organismo un sueño de esta duración ayudaría a los controladores aéreos a mejorar en 34 por ciento su rendimiento y reforzaría su estado de alerta en 54 por ciento.

Otro de sus beneficios es que ayuda al cuerpo a soportar mejor el día. También favorece la digestión, ya que permite una relajación muscular que le facilita al aparato digestivo realizar este proceso de una forma más eficaz.

Y si bien para los adultos esta práctica es beneficiosa, para los niños y ancianos es fundamental.

Para los menores de 5 años la siesta es necesaria para el desarrollo físico y neurológico. Y en la tercera edad, la siesta les permite a los ancianos tener una mayor resistencia para aguantar el día y a la vez tener una mejor calidad de vida.

Cabe destacar que los expertos advierten que abusar de la siesta y dormir más de lo recomendado puede alterar los ciclos del sueño, lo que podría provocar insomnio durante la noche.