Medicina preventiva

Detección precoz para atacar la hipertensión pulmonar

Especialistas de América Latina y Europa buscan hacer un registro tanto retrospectivo como prospectivo de esta enfermedad que permita saber la incidencia o la prevalencia de la hipertensión pulmonar en los países de estos continentes.
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Detección precoz para atacar la hipertensión pulmonar

La hipertensión pulmonar es un aumento de la presión en las arterias de los pulmones. En esta enfermedad, los vasos sanguíneos que transportan la sangre con poco oxígeno desde el corazón hasta los pulmones, se endurecen y se estrechan. El corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombear sangre. Con el transcurso del tiempo, el corazón se debilita, no puede cumplir su función y puede desarrollarse una insuficiencia cardiaca, esta enfermedad suele ser detectada en estados muy avanzados según advierten los especialistas.

El IV Simposio Latinoamericano de Hipertensión Pulmonar que se realizó en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, sirvió de punto de partida para advertir sobre la necesidad de detectar esta enfermedad que si bien no tiene cura puede ser controlada y de esta forma mejorar la calidad de vida del paciente, con un diagnóstico a tiempo.

La actividad contó con la presencia de 350 médicos de Europa y Latinoamérica quienes se reunieron para compartir novedades sobre esta patología considerada incurable y comprometerse a avanzar en un registro de casos para la región.

La hipertensión genera una resistencia al flujo de sangre que debe pasar por ellas, lo que obliga al lado derecho del corazón a realizar un mayor esfuerzo para bombear la sangre hacia los pulmones, desde donde deberá volver cargada de oxígeno al lado izquierdo del corazón para luego ser bombeada hacia el resto del cuerpo.

Como resultado de esta mayor presión, el tejido de los pulmones se daña, haciendo que la respiración del paciente vaya cobrando progresivamente una mayor dificultad, lo que puede derivar en la necesidad de un trasplante de pulmón. Las paredes del corazón, por su parte, acaban engrosándose y el corazón mismo aumenta de tamaño, lo cual lo debilita y genera lo que se conoce como "falla cardiaca", de gran riesgo de vida para el paciente.

La hipertensión pulmonar supone un aumento de la presión de la arteria pulmonar con valores mayores a 20 mmHg estando la persona en reposo y a 30 mmHg al realizar algún tipo de ejercicio o esfuerzo físico. Los síntomas indicativos del inicio de la enfermedad son la falta de aire sin causa justificada, la aparición de mareo, pérdida de conocimiento e hinchazón en piernas y tobillos.

La enfermedad, que se estima afecta entre 600 y 2 mil personas solo en Argentina , suele detectarse tardíamente en su evolución, limitando las alternativas terapéuticas para el paciente. La frecuente asociación de los síntomas de la hipertensión pulmonar a otras enfermedades conlleva a una reducción del tiempo de sobrevida a menos de tres años, dado que no inician a tiempo los tratamientos existentes que podrían prolongarles la vida.

“Los primeros síntomas suelen ser muy inespecíficos como falta de aire sin causa justificada, mareos, pérdida de conocimiento e hinchazón en los pies. Antes no se pensaba en la enfermedad porque había confusión en el diagnóstico. Los métodos de detección no son los que tenemos hoy en día. La educación con la que contábamos hace tiempo atrás justo antes de que aparecieran las medicaciones. La primera droga vía oral indicada para esta patología -aprobada por la FDA- fue el Bosentan. No tiene mucha antigüedad, así que el conocimiento de la enfermedad tampoco”, indicó Sergio Perrone, asesor de la División de Trasplante de Corazón del Instituto FLENI y co-chairman del IV Simposio Latinoamericano de Hipertensión Pulmonar, organizado por Actelion y Biotoscana.

En su cuarta edición, los 200 médicos de Latinoamérica, 150 médicos nacionales y los destacados profesionales provenientes de Europa estuvieron de acuerdo en la necesidad de hacer un registro de la enfermedad en la región. Para ello, han formado grupos de trabajo que estarán orientados a tal fin.

“La idea es hacer un registro tanto retrospectivo como prospectivo que nos permita saber la incidencia o la prevalencia de la hipertensión pulmonar en nuestros países. Estoy seguro que vamos a encontrar diferencias muy marcadas con respecto a lo que se reporta en la literatura mundial como Europa y Estados Unidos. Ellos casi no ven cardiopatías congénitas como sí lo vemos en nuestros países”, dijo Julio Sandoval, profesor del Instituto Nacional de Cardiología de la Universidad Nacional Autónoma de México y chairman del simposio.

Agregó que “probablemente, la anemia hemolítica que abunda en la raza negra tampoco sea tan marcada como en países como Brasil o las naciones africanas. El tipo de hipertensión va a variar de país a país. En Latinoamérica se ven todos los tipos y probablemente vamos a ver mayor número de congénitos y ciertamente vamos a tener mucho más esquistosomiasis”.