Medicina preventiva

El envejecimiento podría ser manipulado para tratar enfermedades propias de la edad

Nuevos estudios a nivel celular, realizados los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, sugieren que el envejecimiento no sería simplemente un deterioro gradual de las células, sino sería un mecanismo biológico activo que podría ser manipulado para tratar las enfermedades relacionadas con la edad
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El envejecimiento podría ser manipulado para tratar enfermedades propias de la edad

Chicago. El mismo mecanismo que hace que los niños con una rara enfermedad genética llamada progeria envejezcan siete veces más rápido de lo normal jugaría también un papel en el proceso normal de envejecimiento, dijeron investigadores del gobierno estadounidense.

Un estudio liderado por Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por su sigla en inglés), sugiere que el envejecimiento no sería simplemente un deterioro gradual de las células. En cambio, sería un mecanismo biológico activo que podría ser manipulado para tratar las enfermedades relacionadas con la edad.

“Creo que muchas personas en el pasado habían asumido que el envejecimiento de las células y de los individuos era sólo una cuestión de agotamiento”, dijo Collins a Reuters en una entrevista telefónica el 14 de junio.

“Lo que estamos aprendiendo a nivel celular (...) es que eso no es correcto”, añadió el director de los NIH, cuyo estudio fue publicado en Journal of Clinical Investigation. Durante años los científicos han estado trabajando para comprender los procesos biológicos claves que disparan el envejecimiento, con la esperanza de descubrir nuevos medicamentos que puedan demorar o evitar dolencias relacionadas con la edad, como el cáncer, las cardiopatías y la enfermedad de Alzheimer.

Journal of Clinical Investigation

Gran parte de esa búsqueda se ha centrado en el estudio de las capas protectoras de los cromosomas llamados telómeros, que Collins relaciona con “las puntas de los cordones de zapatos que evitan que los lazos se deshilachen”.

Cuando los telómeros se achican demasiado y se deshilachan por la división celular, la célula finalmente muere. Pero no estaba completamente claro cómo sucede esto.

Según el estudio de Collins y colegas del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano, ahora parece que la misma proteína tóxica que genera el trastorno de envejecimiento prematuro denominado progeria juega un rol clave en el envejecimiento celular normal.

Formalmente conocida como síndrome de Hutchinson-Gilford, la progeria es una enfermedad muy extraña en la cual los niños experimentan síntomas normalmente relacionados con la edad anciana, como la pérdida de cabello, la aparición de arrugas en la piel, arterias tapadas y artritis. Los chicos con esta enfermedad suelen morir a los 13 años.

Indicios sobre el envejecimiento

Indicios sobre el envejecimiento

En un estudio en 2003, el equipo de Collins halló que la enfermedad es causada por mutaciones en un gen llamado LMNA que produce la proteína tóxica progerina. “Lo que este artículo hace es mostrar que el proceso que está sucediendo en esos niños es claramente un proceso importante en el envejecimiento normal”, dijo Collins.

“Esa misma proteína tóxica que llamamos progerina, que es producida en grandes cantidades en esos niños, también es generada en tus células y las mías” cuando empiezan a morir, explicó el autor.

Collins añadió: “Y muestra que los telómeros y la progerina están conectados (...) Han estado en senderos científicos paralelos y ahora hallamos que en realidad están relacionados”.

El experto dijo que cuando los telómeros se achican demasiado y se deshilachan, esto dispara la producción de progerina, lo que indica al cuerpo que la célula está en el final de su vida útil.

Collins dice que el estudio demuestra que en lugar de ser un agotamiento celular pasivo, el envejecimiento es un mecanismo biológico activo que está programado dentro de las células. Y comprender este mecanismo podría llevar a desarrollar nuevos tipos de tratamientos.

“Claramente no tenemos el panorama completo”, dijo el autor.

Aun debe estudiarse más para comprender el envejecimiento, ya que eso podría llevar a nuevas formas de demorarlo y también de estudiar enfermedades raras vinculadas con la edad.