Medicina preventiva

Un cuerpo para la vejez

A medida que se avanza en el tiempo el cuerpo se va deteriorando, aparecen enfermedades que impiden que se siga llevando el ritmo de vida acostumbrado, pero la manera en que se haya vivido desde la niñez, los alimentos consumidos, las bebidas y otros productos que introducimos a nuestro organismo se verán reflejados en nuestra salud.
image

Un cuerpo para la vejez

Por: Alicia Yolanda Reyes

Alicia Yolanda Reyes

Una persona que hace ejercicio, que evita alimentos chatarra, que no fuma, que duerme de 7 a 9 horas diarias, que se mantiene activa intelectualmente, que no consume alcohol, o lo hace en cantidades mínimas, llegará a la tercera edad en mejores condiciones que aquella que ha abusado a lo largo de su vida de este tipo de productos.

La manera que las otras personas nos miran o nos tratan es algo que afecta nuestra manera de estar en el mundo, sin embargo, una persona que tiene claro lo que desea, que realiza actividades que le llenan de satisfacciones vivirá esta etapa de la vida de una mejor manera.

La gran feminista francesa Simone de Beauvoir escribió sobre sus vivencias de esta etapa de la vida y señaló. “la vejez es parcialmente difícil de asumir porque siempre la consideramos como una especie extraña. Yo me convertí en otra aunque sigo siendo la misma”.

Ella se mantuvo activa hasta sus últimos días, escribió, dio conferencias, fue catedrática, y no permitió que se le diera un trato diferente por haber arribado a la tercera edad.

Prepararse para la vejez desde que se es joven es una tarea que se debería inculcar desde la infancia, anteriormente los ancianos de la casa eran visto como una persona con gran sabiduría, ahora de pronto ante el arribo de las nuevas tecnologías que para muchas personas mayores son difíciles de entender, se les quiere tratar de nuevo como niños.

Está demostrado que el cerebro de las personas mayores, si no tienen enfermedades incapacitantes como demencia senil, alzheimer etc, funcionan en ocasiones mejor que la de algunos jóvenes.

Estas enfermedades se pueden evitar o retardar llevando un estilo de vida saludable, teniendo especial atención en lo que se ingiere.

Los alimentos industrializados contienen grasas, azúcares y sodio que dañan nuestro organismo. El tabaco y el alcohol son dañinos para el cuerpo, y la falta de actividad física  afecta nuestra salud.

Las personas  que desde sus primeros años de vida han acostumbrado pasar horas frente a la televisión, consumiendo y bebiendo productos chatarras, llegarán a la edad adulta con serios problemas de salud.

Desde hace dos décadas algunos investigadores empezaron a alertar sobre los riesgos de enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión, e infartos en personas cada vez más jóvenes.

Algunos incluso llegaron a aseverar que de seguir así la situación, los padres de esta generación les tocaría enterrar a sus hijos, víctimas de estas enfermedades prevenibles, con tan solo cambiar estilos de vida.

No importa la edad en que nos encontremos, nunca es tarde para modificar hábitos de vida, para lograr un cuerpo más saludable para la vejez