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Administración de antiinflamatorios puede causar esquizofrenia

Científicos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) observaron en modelos animales que la indometacina eleva los niveles de ácido kinurénico, el cual produce desequilibrio en la cantidad de neurotransmisores y alteraciones en el comportamiento.
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Administración de antiinflamatorios puede causar esquizofrenia

Científicos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) estudian en modelos animales si el uso de antiinflamatorios no esteroidales, durante la etapa neonatal, influye en el desarrollo de la esquizofrenia en etapas posteriores de la vida.

La esquizofrenia es un trastorno fundamental de la personalidad y una distorsión del pensamiento, caracterizado por ideas delirantes que pueden ser extravagantes, alteraciones de la percepción, estrés, ansiedad y cuadros depresivos. Hasta la fecha se desconoce su origen.

Por ello, el grupo de investigación de la ENCB, encabezado por la doctora Rocío Ortiz Butrón, y conformado por las maestras en ciencias Adelaida Hernández García y Vanessa Blas Valdivia, así como por el doctor Édgar Cano Europa, orientan sus esfuerzos al estudio de la alteración de neurotransmisores relacionados con los cambios moleculares y de comportamiento, difundió el IPN el 13 de julio de 2011.

Los científicos politécnicos trabajan con ratas recién nacidas, debido a que en esa etapa se están formando las conexiones neuronales y es posible simular lo que ocurre en el ser humano en la etapa neonatal.

Ortiz Butrón explicó que como parte del estudio han evaluado tres antiinflamatorios no esteroidales: ketorolaco, diclofenaco e

indometacina; la prescripción de este último está indicado para evitar la pérdida del producto cuando existe amenaza de aborto. “En muchos casos se logra tal propósito, pero se sospecha que uno de sus efectos secundarios es el desarrollo de esquizofrenia”, indicó.

Refirió que con base en los experimentos realizados, la indometacina aumenta la concentración de ácido kinurénico, lo cual altera los niveles del glutamato, que es un neurotransmisor (molécula de comunicación entre las neuronas) que interviene prácticamente en todos los circuitos del sistema nervioso central.

Esta alteración produce hiperfuncionalidad del sistema dopaminérgico (regula ciertos tipos de comportamiento y establece la producción de dopamina que se encarga de mantener los pensamientos y percepciones acordes con la realidad), además produce trastornos en el sistema serotoninérgico (relacionado con la regulación del estado anímico, tono vital, adaptabilidad y patrón de socialización).

Respecto de los experimentos, Vanessa Blas Valdivia explicó que cuando las ratas tienen siete días de nacidas (que es cuando se realizan las conexiones neuronales) se les realiza, previa anestesia en frío, una pequeña lesión en una región del cerebro llamada hipocampo ventral, para lo cual utilizan un marco estereotáctico y una pequeña cánula a través de la cual se les administra la indometacina. Entre los días 35 (edad prepúber) y 56 (edad joven adulta), se lleva a cabo una evaluación de los efectos del antiinflamatorio no esteroidal mediante pruebas conductuales.

La también estudiante del doctorado en Fisiología señaló que la alteración en el comportamiento de las ratas se manifiesta con estrés y retraimiento, mientras que en el ser humano la esquizofrenia se expresa con conductas de tipo depresivo y antisociales, agresividad, delirios de persecución y grandeza. “Algo muy característico en este tipo de pacientes es que evitan el contacto visual con los demás y la expresión de sus ideas es incoherente”, acotó.

Blas Valdivia mencionó que para evaluar el comportamiento de las ratas se utiliza una caja oscura. “Para las pruebas de comportamiento social se introducen dos ratas y de lo que se trata es de ver el número de acercamientos que establecen entre sí. Lo que pudimos apreciar con este experimento es que el contacto social está disminuido”, apuntó.

Señaló que otro experimento consiste en colocar en la caja oscura a una sola rata para observar sus movimientos naturales, es decir, todo animal en un terreno desconocido realiza movimientos de exploración y posteriormente se mantiene tranquila. “De acuerdo con nuestras evaluaciones corroboramos que este comportamiento está alterado porque los animales presentan un aumento en la actividad exploratoria”.

La maestra Hernández García precisó  que la evaluación comportamental se realiza de manera muy meticulosa. “Para ello contamos con programas computacionales especiales, pues tenemos que ser muy precisos y esas observaciones no se pueden realizar al tanteo, por ello adaptamos a la caja una pequeña cámara que nos da cuenta de los movimientos de las ratas, lo cual nos permite sustentar estos parámetros de forma científica”.

Comentó que estas conductas reflejan la alteración de los neurotransmisores ya descritos anteriormente. “Los animales no pueden expresar si tienen alucinaciones o delirios, pero sí es posible detectar cambios importantes en el comportamiento que se manifiestan en hiperactividad y aislamiento (depresión)”.

Sobre esta investigación, el especialista politécnico Édgar Cano

Europa destacó que el estudio de este tipo de padecimientos se basa en hipótesis que se tienen que comprobar luego de múltiples ensayos y experimentos; “en muchas ocasiones los investigadores se trazan una línea de investigación, pero ésta se va ramificando y surgen múltiples interrogantes, de ese modo se abren nuevas líneas científicas”.

En ese sentido, detalló que al inyectar directamente el ácido kinurénico a las ratas recién nacidas se observaron comportamientos más relacionados con la esquizofrenia, mientras que con la indometacina se registraron cuadros que hacen pensar más en depresión, lo cual abrió una nueva línea de investigación y por ello continuarán evaluando el efecto directo del ácido kinurénico, pero también la forma indirecta de elevarlo, que es la administración de la indometacina.

Cano Europa precisó que además de usar la indometacina para evitar el aborto espontáneo, también se usa para ayudar a cerrar el ducto arterioso de bebés prematuros (que en la etapa neonatal comunica las arterias aorta y pulmonar, pero una vez que nacen ese ducto se cierra).

“A veces los niños responden con una sola dosis, pero en ocasiones se administran varias dosis para disminuir esta patología. Algunos grupos de investigación han encontrado que cuando se utiliza la indometacina en esta etapa, en la edad de siete u ocho años de edad se da disminución de aprendizaje, la cual al parecer se relaciona con una marcada disminución de la materia gris. Entonces parecería que es un fármaco ideal para el tratamiento de algunos padecimientos; sin embargo, puede derivar en problemas conductuales a largo plazo, lo cual no genera esquizofrenia, pero sí conductas relacionadas por la depresión y ansiedad”, afirmó.

Los científicos politécnicos hicieron un llamado a la población en general para evitar la automedicación, pues es muy común el uso de antiinflamatorios no esteroidales sin prescripción médica, pero sobre todo a las mujeres embarazadas que deben tener cuidado con el uso de cualquier tipo de fármaco y especialmente indometacina, la cual influye negativamente en el sistema nervioso central del futuro bebé y tendrá repercusiones en su vida futura.