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Análisis de sangre mide el riesgo de infarto de corazón

Para el desarrollo de esta prueba se han secuenciado 1,7 millones de variantes genéticas y se ha llegado a probar en 480.000 individuos, de los cuales 22.000 desarrollaron enfermedades cardíacas
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Esta nueva prueba podría ayudar a seleccionar mejor a los pacientes que se beneficiarían de intervenciones

Un nuevo análisis de sangre que tan solo costaría 40 libras -unos 45 € al cambio- sería capaz de identificar a aquellos individuos más propensos a sufrir un infarto gracias a sus genes.

La prueba, cuyos resultados se han publicado recientemente en el Journal of the American College of Cardiology, podría servir para predecir la necesidad de tomar estatinas en determinados individuos, según los mismos investigadores responsables del desarrollo del análisis.

De hecho, según sus conclusiones, poseer unos "genes de alto riesgo" daría lugar a sufrir un ataque cardíaco unos 15 años antes.

Para el desarrollo de esta prueba se han secuenciado 1,7 millones de variantes genéticas y se ha llegado a probar en 480.000 individuos, de los cuales 22.000 desarrollaron enfermedades cardíacas. Aquellos individuos que se encontraban entre el 20% con más riesgo tenían hasta cuatro veces más probabilidad de sufrir un evento cardiovascular que los individuos que estaban entre el 20% con menor riesgo.

Según Sir Nilesh Samani, autor principal del trabajo y director de la Fundación Británica del Corazón, colaboradora en el desarrollo de este estudio, sugiere que esta nueva prueba podría ayudar a seleccionar mejor a los pacientes que se beneficiarían de intervenciones de prevención primaria, a la vez que descartaría pruebas en aquellos individuos donde fuesen innecesarias.

Paradójicamente, existían casos de hombres que tenían una puntuación genética más elevada para acabar sufriendo un infarto, pero constaban como "sanos" en los controles que se llevaban a cabo mediante el protocolo del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido -NHS-. Esto supondría que tenían más posibilidades de sufrir un infarto que otros cuyos factores de riesgo salían mal, como un colesterol elevado o una tensión arterial elevada, a los cuales sí se les ofreció medicación para disminuir su riesgo.

Por el momento la prueba aún no está disponible para el público general, dada la falta de financiación del proyecto en la actualidad. Así mismo, aún será necesaria una regulación de la misma, para la cual falta como mínimo un año.