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Cáncer Cérvico uterino Se Cura en 99 % de los Casos Cuando Se Detecta a Tiempo.

Es la Segunda Causa de muerte en el mundo según la OMS.
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En Jalisco se presentan alrededor de 6 casos nuevos por día de cáncer cérvico uterino, que es
curable en un 99 por ciento si se detecta a tiempo, desgraciadamente, menos de 50 % se detecta
en fase uno, que es cuando es tratable y el resto en fases dos y tres que están más avanzadas.

El oncólogo Joel Carrillo Garibaldi, de la clínica de pelvis del Instituto Jalisciense de Cancerología
señala que el principal factor de riesgo para padecer este cáncer es el virus del papiloma humano
VPH; vivir con VIH, y el consumo de tabaco y alcohol.

Existen vacunas para prevenir el virus del papiloma humano, pero deben de ser aplicadas a las
niñas entre los nueve y 14 años, antes de iniciar vida coital.

En nuestro país todavía existe resistencia de padres y madres a que a sus hijas se les aplique la
vacuna, ya que consideran que es algo así como “darles permiso para iniciar relaciones sexuales”.

Cuando en la práctica las niñas inician vida sexual a edades cada vez más tempranas, y no lo
comunican a sus familiares.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud en México se presentan alrededor de 8 mil casos
nuevos de este tipo de cáncer, que es la segunda causa de muerte en el orbe.

Cuando se detecta el cáncer en etapas tempranas se realiza una biopsia para analizar el tejido
dañado, si está más avanzado una cirugía para extraer el útero, además de dar sesiones de
quimioterapia y radioterapia.

El seguimiento a estas pacientes es fundamental y deben acudir a revisión cada cuatro meses
después de la cirugía durante los dos primeros años, a partir de los siguientes años y hasta los
cuatro años bastara con acudir cada seis meses, después de ese tiempo es suficiente con una
revisión anual.

Este seguimiento es fundamental para detectar cualquier anomalía e iniciar tratamiento
temprano.

Los principales síntomas de este padecimiento son el sangrado coital inter menstrual, o después
de la menopausia.

Si existen antecedentes familiares, que la madre, la abuela o una tía hayan padecido este tipo de
cáncer, es necesario acudir al ginecólogo desde los 20 años, o antes si ya se inicio vida sexual
activa.

El papanicolau, o estudio citológico es una de las mejores formas de detectar cualquier anomalía,
de ahí la importancia de hacerse este estudio de manera regular, mínimo una vez al año, o antes si
el médico así lo indica.

Este estudio es indoloro, si acaso un poco molesto. Se realiza colocando un espejo vaginal, por
donde el médico podrá revisar el estado general de los genitales externos e internos, además de
extraer una pequeña muestra de moco que se manda al patólogo.

Es muy importante acudir por los resultados del estudio en el tiempo indicado, ya que muchas
veces se dejan pasar meses, que pueden ser vitales para atender cualquier problemática.

El VPH lo trasmite el hombre durante las relaciones sexuales, incluso cuando no existe
penetración, por lo que la utilización del condón es muy recomendable, sobre todo cuando se
tiene más de una pareja, o no se conoce la historia sexual de la pareja.

Anteriormente se creía que el hombre solo era portador del VPH y que él no desarrollaba ninguna
enfermedad, ahora se sabe, que aunque en un porcentaje menor, también puede llegar a padecer
cáncer de pene y testículos, por lo que ya se está aplicando la vacuna a los niños.

Una buena salud sexual depende de la prevención e información, por lo que es fundamental que
las niñas y niños aprendan desde temprana edad a protegerse (aliciayolandar@hotmail.com)