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Consumir calcio en exceso aumenta el riesgo de sufrir infartos

Ingerir 820 miligramos diarios del mineral de calcio puede ayudar a reducir el riesgo de ataques al miocardio en un 30 por ciento, pero tomar más de mil 100 gramos al día podría incrementar el riesgo por encima del 80 por ciento.
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Consumir calcio en exceso aumenta el riesgo de sufrir infartos

Un estudio realizado por investigadores alemanes a unas 24 mil personas durante 11 años determinó, que el consumo de calcio de forma artificial puede duplicar el riesgo de sufrir infartos.

La investigación desarrollada por la European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC), divulgados en la revista "British Medical Journal", determinó que una ingesta moderada de calcio (820 miligramos/día), tanto en suplementos como en la dieta, estaba asociado con una reducción del 30 por ciento en el riesgo de infarto.

Sin embargo, tomar más de mil 100 miligramos al día no se registraba protección alguna a las personas.

Al analizar sólo a aquellos participantes que tomaban suplementos de forma habitual, los autores observaron un aumento de 86 por ciento de las posibilidades de sufrir un infarto comparado con los que no los tomaban.

No obstante, ingerir una cantidad similar de este mineral, pero con la dieta no implicaba ningún riesgo.

“Esto sugiere que el calcio circulante canaliza el proceso aterogénico”, consideran los autores del estudio.

"El calcio de la dieta se toma en pequeñas cantidades durante todo el día, normalmente a la vez que las grasas y las proteínas. Como resultado, se absorbe lentamente provocando pequeños cambios en los niveles de calcio sérico (en sangre)", añade el estudio.

Los picos de calcio en sangre que se producen con la ingesta de suplementos parecen tener, según apuntan éste y otros estudios, efectos adversos sobre los vasos sanguíneos, al favorecer la formación de placas de ateroma.

A esto hay que sumar el escaso beneficio que tienen en la prevención de fracturas causadas por la osteoporosis, que está  en torno al 10 por ciento.

“Las pruebas indican que los suplementos de calcio parecen hacer más mal que bien y son preferibles otras intervenciones para reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas”, concluye el texto.

Los suplementos de calcio se han convertido en las últimas décadas en algo habitual para las personas mayores, especialmente las mujeres postmenopáusicas con riesgo de fracturas y también los pacientes con fallo renal. Su uso se ha extendido, además, amparados por la evidencia de que ayudan a reducir la tensión arterial y a mejorar el balance entre el colesterol bueno (LDL) y el malo (HDL).