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Cuatro de cada 10 estadounidenses, aquejados por dolor crónico

El Instituto de Medicina de Estados Unidos elaboró un informe solicitado por el Congreso para evaluar los costos que deja el dolor crónico, tomando en cuenta atención médica y pérdida de productividad, puesto que ese padecimiento aún no es valorado en toda su dimensión. Las cifras son conservadoras, porque excluyó a niños y a integrantes de las fuerzas armadas.
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Cuatro de cada 10 estadounidenses, aquejados por dolor crónico

Washington. Alrededor de cuatro de cada 10 estadunidenses (unos 116 millones de adultos) padecen dolor crónico cada año, lo que genera pérdida de días de trabajo adicionales, de salarios y de productividad, traducidas en unos 635 mil millones de dólares, informó el Instituto de Medicina de Estados Unidos (IOM).

Pese a este alto costo, atender el dolor crónico, que es una condición muy común, es aún difícil de tratar, porque sólo cinco de 133 facultades de medicina en este país cuentan con cursos obligatorios sobre dolor y 17 tienen materias optativas.

El dolor crónico es definido como aquel que dura más de siete meses. Suele ser difícil de diagnosticar, tiende a ser tratado por los propios pacientes sin consulta médica y comúnmente se percibe como algo menor a una condición legítima, reportó Reuters el 29 de junio de 2011.

“Muchos profesionales de la atención médica no están adecuadamente preparados para brindar una atención del dolor completa o para guiar a los pacientes en el autocontrol del dolor crónico”, escribieron investigadores del IOM en un reporte solicitado por el Congreso.

El informe del IOM excluyó los costos relacionados con el dolor en los niños o en los miembros de las fuerzas militares estadounidenses, lo que hace que la estimación sea conservadora y que pueda superar a los costos económicos de la enfermedad cardiaca, el cáncer y la diabetes, según los propios expertos.

El programa federal Medicare se lleva la peor carga de los costos, con un cuarto de los gastos, señaló el reporte.

El dolor crónico suele aparecer luego de otras enfermedades, lesiones y tratamientos médicos. En tanto, el dolor agudo –también evaluado en el informe– es un tipo de dolor repentino y breve, aunque también puede ser recurrente e igualmente complejo.

El dolor lumbar es el más informado en Estados Unidos, seguido por el de rodilla, las jaquecas o migrañas severas y el dolor de cuello.

En busca de formas de controlar el dolor, muchos pacientes recurren a analgésicos, incluidos los opioides de venta bajo receta como la morfina y la oxicodona.

Más de 33 millones de personas abusaron de los opioides en 2007, lo que provoca más muertes por sobredosis que la heroína y la cocaína combinadas, según los últimos datos del gobierno.

“Hay personas que realmente necesitan acceso a fármacos para controlar su dolor y hay algunos que abusan de ellos, aunque éstos son una porción muy pequeña de los que necesitan pero no tienen acceso al tratamiento”, dijo Noreen Clark, vicepresidente del comité del IOM que organizó el estudio.

El informe del IOM insta a mayor educación profesional, además de la recolección de más datos e investigaciones sobre el fenómeno del dolor crónico, en parte para terminar con varios estigmas sociales relacionados con el dolor como una enfermedad.