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Desarrollan cámara detectora de mentiras que detecta las variaciones de temperatura

El sistema consta de dos cámaras que detectan las variaciones de temperatura que se producen en las personas frente a distintas situaciones que provocan gestos como morderse los labios, fruncir la nariz y la dilatación de la pupila.
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Desarrollan cámara detectora de mentiras que detecta las variaciones de temperatura

Científicos británicos desarrollaron un sistema de cámaras que capta expresiones y permite detectar si alguien miente o dice la verdad. El sistema consta de dos cámaras, una de tipo convencional y la otra con sensores térmicos de alta definición que registra variaciones de temperatura producidas en el rostro, principalmente alrededor de los ojos.

Entre los gestos que más delatan, concluyeron los investigadores, se encuentran apretar o morderse los labios, fruncir la nariz, respirar de forma agitada, parpadear o, algo que es menos controlable, la dilatación de las pupilas. La hinchazón de los vasos sanguíneos alrededor de los ojos también puede indicar que se dijo una mentira.

El director del Centro de Computación Visual de la Universidad de Bradford Hassan Ugail detalló que el sistema no es invasivo, porque solo lee la cara humana y no se tiene que adherir ningún instrumento al cuerpo de la persona como sí se hace con el polígrafo.

"Nosotros asumimos que cuando una persona está mintiendo aumenta la actividad cerebral, lo cual, a su vez, se muestra en forma de expresiones faciales involuntarias, así como en cambios en el flujo sanguíneo de la cara. Todo esto es registrado por los sensores térmicos", explica Hassan.

Su equipo, presentado en el Festival Británico de la Ciencia, y desarrollado en conjunto con la universidad de Aberystwyth y la Agencia de Fronteras de Reino Unido, demandó dos años de estudios para comprender, justamente, cómo las personas revelaban sus emociones de forma inconsciente.

El máximo objetivo de Hassan es que el equipo pueda ser utilizado en operaciones de inteligencia o al menos en el marco de tareas vinculadas a la seguridad.

"Nuestras cámaras pueden ser escondidas. Eso significa que las podríamos utilizar en operaciones encubiertas", considera entusiasmado. Hasta ahora el equipo ha resultado efectivo en dos tercios de los casos analizados, pero Hassan cree que el nivel de efectividad podría aumentar en situaciones de estrés real.

Para probar el nuevo detector de mentiras los investigadores trabajaron con un grupo de 40 voluntarios. En una primera instancia les hicieron preguntas sencillas como ¿qué hiciste el fin de semana?; ¿te gustaría hablar otros idiomas?; si tuvieras la chance de vivir en otro país, ¿dónde vivirías y por qué?.

Estas interrogantes, explica Hassan, no solo buscaban registrar la diferencia entre las reacciones de los voluntarios cuando decían la verdad o mentían, sino adaptar el equipo al cuerpo de cada uno.

"Cada individuo es diferente en términos de las emociones que genera", comenta el técnico. Por eso, "establecimos una base para cada uno y lo que el sistema detectaba dependía del individuo". Ante las primeras preguntas los técnicos solicitaron a los voluntarios que sí o sí dijeran la verdad para así poder medir sus reacciones normales.

Una vez que el sistema fue calibrado al cuerpo de cada voluntario, entonces sí los investigadores les realizaron preguntas "más duras", que el científico no especificó, de modo de poder distinguir si las expresiones y la temperatura de su rostro diferían de lo registrado en la primera fase. Los datos se procesaron con un sistema informático.

En 27 casos el equipo acertó y distinguió si las personas decían la verdad o mentían frente a sus interrogadores.

Ahora, Hassan espera poder desarrollar nuevas pruebas operativas para recolectar más datos y mejorar el sistema. Uno de los proyectos que considera es probarlo en un aeropuerto británico, como complemento del trabajo del personal de migración.