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El Laboratorio de Ecología Molecular de la UAM fue precursor en su área

Se investigan aguas residuales, plantas contaminadas con petróleo y la alimentación de peces. La ecología molecular puede definirse de manera simple como el empleo de herramientas moleculares para resolver problemas ecológicos. El laboratorio está ubicado en la Unidad Xochimilco de esa casa de estudios.
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El Laboratorio de Ecología Molecular de la UAM fue precursor en su área

El Laboratorio de Ecología Molecular de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que actualmente dirige el doctor Hugo Ramírez Saad, se ha enfocado en el uso de marcadores genéticos. Hace 12 años, cuando el especialista regresó de realizar un doctorado en Holanda, abrió el centro y fue precursor en su tipo.

El Laboratorio de Ecología Molecular de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) , que actualmente dirige el doctor Hugo Ramírez Saad, se ha enfocado en el uso de marcadores genéticos . Hace 12 años, cuando el especialista regresó de realizar un doctorado en Holanda, abrió el centro y fue precursor en su tipo.

De acuerdo con un boletín de esa casa de estudios (13/01/12), la ecología molecular puede definirse de manera simple como el empleo de herramientas moleculares para resolver problemas ecológicos, lo que ha resuelto varias incógnitas y abierto otras, tanto en lo ecológico como en lo evolutivo.

De acuerdo con un boletín de esa casa de estudios (13/01/12), l a e cología m olecular puede definir se de manera simple como el empleo de herramientas moleculares para resolver problemas ecológicos , lo que ha resuelto varias incógnitas y abierto otras , tanto en lo ecológico como en lo evolutivo.

Por otro lado, la ecología molecular ha tratado de usar los marcadores genéticos para ahondar en el estudio de la biodiversidad. Se calcula que sólo se han cultivado entre menos de 1% y 10% de las bacterias presentes en diversos ambientes naturales y artificiales. En lo que respecta a los microorganismos patógenos –que causan enfermedades–, éstos han sido los más estudiados.

Por otro lado, la e cología m olecular ha tratado de usar los marcadores genéticos para ahondar en el estudio de la biodiversidad. S e calcula que sólo se han cultivado entre menos de 1% y 10% de las bacterias presentes en diversos ambientes naturales y artificiales. En lo que respecta a los microorganismos patógenos –que causan enfermedades–, éstos han sido los más estudiados.

Un ejemplo de este nuevo enfoque en la biodiversidad es el ser humano, en cuyos intestinos tan sólo existe una comunidad microbiana más compleja de lo que originalmente se pensaba. Se dice que tenemos hasta 400 especies distintas de microorganismos viviendo en los intestinos. Cuando hace dos décadas se decía que no superaban las 10 o 20 especies.

Un ejemplo de este nuevo enfoque en la biodiversidad es el ser humano, en cuyos intestinos tan sólo existe una comunidad microbiana más compleja de lo que originalmente se pensaba. Se dice que tenemos hasta 400 especies distintas de microorganismos viviendo en los intestinos. Cuando hace dos décadas se decía que no superaban las 10 o 20 especies.

La investigación en este laboratorio está orientada sobre todo a detectar y tratar de establecer la identidad y las funciones de distintos grupos de microorganismos, en diferentes procesos naturales y biotecnológicos.

La investigación en este l aboratorio está orientada sobre todo a detectar y tratar de establecer la identidad y las funciones de distintos grupos de microorganismos, en diferentes procesos naturales y biotecnológicos.

“Un ejemplo es el proyecto en el que estudiamos las comunidades microbianas asociadas con las raíces de distintas cactáceas que crecen en una zona de los estados de Oaxaca y Puebla, que es la Reserva de la Biosfera de Tehuacán-Cuicatlán.

“Un ejemplo es el proyecto en el que estudiamos las comunidades microbianas asociadas con las raíces de distintas cactáceas que crecen en una zona de los estados de Oaxaca y Puebla, que es la Reserva de la Biosfera de Tehuacán-Cuicatlán.

“Hemos encontrado en esta zona, que es muy rica en cactáceas, algunas especies de microorganismos que no habían sido reportadas previamente como bacterias promotoras de crecimiento de plantas. Estamos por demostrar que esas bacterias, del género Ochrobactrum, son muy importantes para la sobrevivencia y el correcto desarrollo de algunas plantas de dicha familia de esta zona. Aquí varias especies se han visto muy afectadas, principalmente por actividades antropogénicas”, comentó Ramírez Saad.

“ Hemos encontrado en esta zona, que es muy rica en cactáceas, algunas especies de microorganismos que no habían sido reportadas previamente como bacterias promotoras de crecimiento de plantas. Estamos por demostrar que esas bacterias, del género Ochrobactrum , son muy importantes para la sobrevivencia y el correcto desarrollo de algunas plantas de dicha familia de esta zona. Aquí varias especies se han visto muy afectadas, principalmente por actividades antropogénicas ”, comentó Ramírez Saad .

Actualmente, explicó el doctor, el laboratorio colabora en tres proyectos de investigación. El primero, con el doctor Oscar Monroy Hermosillo, de la Unidad Iztapalapa de la UAM, sobre el tratamiento de aguas residuales. Con el doctor Mariano Gutiérrez Rojas, de la Unidad Iztapalapa, investiga bacterias que fueron aisladas de raíces de plantas que crecieron en sitios contaminados por petróleo. Finalmente, con otros investigadores del Departamento de Sistemas Biológicos de la Unidad Xochimilco y también de la Unidad Iztapalapa, en el estudio del uso de bacterias prebióticas en la alimentación de peces, su efecto sobre el desarrollo de los mismos y la capacidad de estas bacterias para colonizar los intestinos.

Actualmente, explic ó el doctor , el l aboratorio colabora en tres proyectos de investigación. El primero, con el doctor Oscar Monroy Hermosillo, de la Unidad Iztapalapa de la UAM, sobre el tratamiento de aguas residuales. Con el doctor Mariano Gutiérrez Rojas, de la Unidad Iztapalapa, investiga bacterias que fueron aisladas de raíces de plantas que crecieron en sitios contaminados por petróleo. Finalmente, con otros investigadores del Departamento de Sistemas Biológicos de la Unidad Xochimilco y también de la Unidad Iztapalapa, en el estudio del uso de bacterias prebióticas en la alimentación de peces, su efecto sobre el desarrollo de los mismos y la capacidad de estas bacterias para colonizar los intestinos.