Cartas Médicas

¿Es el dolor una enfermedad?

Más de la mitad de las consultas en puestos y centros de salud en muchos países son por dolor agudo o crónico, de moderado a grave, afectando negativamente su calidad de vida y es causa de discapacidades.
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Más de la mitad de las consultas en puestos y centros de salud en muchos países son por dolor agudo o crónico, de moderado a grave, afectando negativamente su calidad de vida y es causa de discapacidades.

Además, el dolor crónico o sea de más de dos semanas de duración, es uno de los problemas de salud más subestimados en el mundo y una carga importante en los sistemas de salud. El dolor se ha sumado a los llamados signos vitales como son la temperatura corporal, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria. Se mide con escalas del 1 al 10, con colores o con caritas feliz a dolorosa para poder conocer su evolución, manejo y cómo responde al tratamiento, porque cada persona lo experimenta de diferente manera, para unos es un dolor leve y para otros es insoportable, además varía según el sexo y la edad. Esto es porque los mensajes que el dolor envía a nuestro cerebro son interpretados de forma diferente por las distintas personas, y porque nuestra experiencia individual en la vida diseña la forma en que experimentamos y expresamos nuestro dolor. Su manejo puede ser con o sin medicamentos por ejemplo ejercicio, fisioterapia, medios físicos como frío y calor, acupuntura y otros. Las clínicas especializadas de dolor van incrementando su presencia para responder a este grave problema. 

Recordemos que la salud es un asunto de justicia y de derecho humano. El alivio del dolor es un derecho del paciente que lo sufre, es un deber del profesional que lo ve, es una negligencia no tratarlo y es una responsabilidad del gobierno, de la sociedad civil y de la familia, no podemos considerarlo desde ningún punto de vista como normal. Sufre el que padece de dolor, pero también su familia, quienes lo rodean y hasta el personal de salud que cuando no resolvemos el dolor sentimos impotencia.

Desde el año 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su nueva Clasificación Internacional de Enfermedades CIE 11, reconoce el dolor crónico como una enfermedad en sí misma, dando un gran paso. Lo clasifica como dolor crónico primario (caracterizado por alteración funcional o estrés emocional no explicable por otra causa) y el dolor crónico secundario, donde el dolor es un síntoma de una condición clínica o enfermedad subyacente.

Se incluye además el dolor crónico oncológico producido por el cáncer, el dolor crónico musculoesquelético secundario, como el que afecta a los tendones, músculos y huesos por inflamación, cambios crónicos en su estructura o por alteración de la función biomecánica secundaria a enfermedades del sistema nervioso.

Por lo tanto, no permita que le digan que el dolor es normal por su edad o que va a pasar así toda la vida, solicite le investiguen más y se lo traten adecuadamente.

Del Dr. Leonel Arguello (Nicaragua)