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Expertos trabajan para eliminar mutaciones en el ADN

Crear gametos artificialmente en forma ilimitada y bebés en laboratorio libres de anomalías genéticas son, tal vez, las mayores apuestas de la ciencia actual en materia de fertilización asistida.
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Expertos trabajan para eliminar mutaciones en el ADN

Ya no se trata solo de mejorar la calidad, precisión y seguridad de las técnicas de fertilización in vitro, que han permitido elevar a casi un 55 por ciento la probabilidad de embarazo en cada ciclo de tratamiento. Ahora, el reto es lograr, con la ayuda de la ciencia, nacimientos de bebés que no porten en su ADN mutaciones que en el futuro se conviertan en enfermedades catastróficas.

Un nuevo avance en este sentido fue anunciado por los medios británicos. Los expertos están trabajando en la formación de embriones a partir de los óvulos de dos mujeres y el esperma de un hombre. Dicho de otro modo: un bebé podría ser logrado, a mediano plazo, con el material genético de tres personas.

El objetivo de este procedimiento es evitar que nazcan niños con enfermedad mitocondrial severa, que afecta a uno de cada 6.500 recién nacidos en el mundo. Esta patología, que le impide al cuerpo tener la energía necesaria para funcionar, puede producir debilidad muscular, ceguera, falla cardíaca e, incluso, la muerte.

Sobre esta técnica, que aún es experimental, Ivonne Díaz Yamal, directora científica de la Unidad de Fertilidad de la Clínica Marly, dice que “se sabe que la posibilidad de transmisión de enfermedades genéticas no solo está en el núcleo de la célula, sino en el citoplasma, que contiene las mitocondrias, las cuales se heredan de la madre.

Para ello, se retira el núcleo de la célula de la futura madre y se transfiere al óvulo donado, que contiene el citoplasma sano”.

El otro método, como lo explicó la autoridad británica de embriología y fertilización humana al portal de noticias BBC, es fertilizar con un mismo esperma el óvulo de la paciente y el óvulo de la donante para crear dos embriones.








El núcleo, que contiene la información genética, se retira de ambos embriones y aquel que pertenece al formado por los futuros padres se adiciona al embrión creado con el óvulo donado. Este último se transfiere al útero de la mujer que quiere ser mamá.

Según la embrióloga Clara Esteban, Ph. D. en genética reproductiva, el propósito de este procedimiento es similar al del diagnóstico genético preimplantación (DGP), con el cual se hace una biopsia de los embriones para estudiar su ADN a fin de evitar la presencia de anomalías cromosómicas en los embriones que se crean en laboratorio y de esta manera transferir al útero los sanos.

“Estamos poniendo en marcha una nueva técnica, llamada hibridación genómica comparativa, es decir, comparar todo el genoma de cada embrión creado con una plataforma genómica normal para ver si existe alguna anomalía.

Retiramos las células que van a ser placenta en el embrión, que está en último estadio (blastocisto, es decir, cinco días después de fertilizado), lo congelamos mientras sale el resultado y, si todo es normal, se transfieren a la paciente los que están en buenas condiciones”, dijo la experta.





 

Fuente: Agencias