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La crisis enferma

Estar sano o no es más que una condición física: la desigualdad también enferma. Cerca del 30 por ciento de la población mundial no tiene acceso a medicamentos y más de 30 millones podrían salvarse cada año de las enfermedades y la muerte si gozaran de plenos derechos de acceso al agua potable y al saneamiento, entre otras materias pendientes en muchos países.
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La crisis enferma

En 2005, la Organización Mundial de la Salud puso a trabajar una Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud, que en 2008 emitió un informe final donde recomendó mejorar las condiciones de vida cotidianas y luchar contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos.

Aunque muchas de las recomendaciones de esta comisión ya deberían ser preocupación de todos los Estados porque están contenidas en las Metas del Milenio impulsadas por las Naciones Unidas, en muchos casos las soluciones no llegan, advierte Jurema Werneck, coordinadora de la organización no gubernamental brasileña Criola, que capacita a mujeres negras para que puedan incidir en la formulación de políticas públicas.

Criola Criola

“La solución para superar los determinantes sociales que producen inequidades, injusticia y falta de acceso, es la participación de los distintos actores de la sociedad. Es necesario un consenso, que no es muy simple", dijo Werneck.

Esta activista fue una de las representantes de ONGs en La Conferencia Mundial sobre Determinantes Sociales de la Salud, que culminó en Brasil la semana pasada, definió 15 compromisos para abatir las desigualdades sanitarias, que deberán adoptar gobiernos, organismos internacionales, el sector privado y la sociedad civil.

El documento final, la Declaración de Río, pide adoptar medidas para la salud y el desarrollo, con transparencia en la toma de decisiones y participación social. Allí se insta a los gobiernos a elaborar políticas y medir el progreso hacia metas establecidas: reducir las desigualdades, tomando en cuenta desafíos como el cambio climático, la seguridad alimentaria, la salud femenina y la infantil, las enfermedades no infecciosas, el VIH/sida y otras dolencias graves.

Aunque los desafíos son urgentes, lo resuelto en Río todavía no es obligatorio. Se está creando "una gran plataforma de diálogo y de experiencias exitosas. La conferencia da continuidad a lo que empezó en 2005 y no termina ahora", dijo a IPS el coordinador del centro de relaciones internacionales de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Paulo Buss, uno de los organizadores del encuentro de la Organización Mundial de Salud (OMS).

La declaración recomienda a la Organización de las Naciones Unidas que convoque en su próxima sesión de la Asamblea General un encuentro de alto nivel para adoptar una plataforma común.

"Esta es una propuesta interesante, así como la idea de un tratado internacional sobre determinantes sociales, tal como ocurrió con el tabaco", opinó el exministro brasileño de Salud José Gomes Temporão, director ejecutivo del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Fueron los países de la Unasur, precisamente, quienes sugirieron incluir en la Declaración de Río un punto específico sobre la crisis financiera internacional.

"Para que esta crisis no amenace los sistemas de protección social y de promoción de la salud, introdujimos el tema de los sistemas universales, que no constaba en el documento original, así como el fortalecimiento de la democracia y de la libertad de expresión", afirmó Gomes Temporão.

Una visión distinta a la que se adopta ahora en países como España, con recortes drásticos en salud o la resistida reforma del gobierno británico al Sistema Nacional de Salud.



Conferencia Mundial sobre Determinantes Sociales de la Salud Conferencia Mundial sobre Determinantes Sociales de la Salud


Fundación Oswaldo Cruz Fundación Oswaldo Cruz Organización Mundial de Salud Organización Mundial de Salud






El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, sostuvo en la ceremonia final del encuentro de Río que "la equidad en salud es nuestra responsabilidad en común. La asistencia de salud no es un beneficio superfluo", sino "un tema determinante para el desarrollo sostenible".

Esta reunión "es un paso también para la realización de Río+20", la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible que se celebrará en junio del año que viene también en la ciudad carioca, reafirmando que América del Sur tiene mucho para decir y mucho para mostrar en materia de políticas públicas de salud.