Opinión

La importancia de dormir entre siete a nueve horas diarias

La falta de sueño nos pone en riesgo de múltiples enfermedades, de ahí la importancia de un sueño profundo y reparador para estar sano, alerta y con energía al iniciar al día.
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Por: Alicia Yolanda Reyes. 

Dormir poco y mal tiene un efecto negativo en los seres humanos, es causa de diabetes, obesidad, alzheimer, presión alta, envejecimiento  y otras patologías, señala un estudio realizado por la Academia Americana de Medicina del Sueño y la Sociedad de Investigación del Sueño, al tiempo que señala que una persona que duerme un promedio de seis horas cada noche tienen un mayor riesgo de presentar problemas psicológicos y físicos, además de que agrava cualquier otra enfermedad que se padezca.

El dormir poco es causa de un mayor número de accidentes de tránsito, riesgo de morir de enfermedades cardiovasculares; una menor capacidad de aprender, o recordar y menor rendimiento académico.

A esto habría que sumarle una menor creatividad en el trabajo; mayor riesgo de obesidad y diabetes tipo 2; mayor suceptibilidad  a úlceras estomacales, riesgo de cáncer e hipertensión arterial entre otras.

La producción de melatonina también disminuye con la falta de sueño y con ello el riesgo de demencia y alzheimer.

Este mismo estudio enfatiza que la falta de sueño influye de manera directa en el sobrepeso y obesidad, y aseveran que dormir una hora adicional reduce el tamaño de la cintura en un tercio de pulgada.

Una comparación entre las personas que duermen seis horas como promedio y las que duermen 8 horas, demostró que las segundas pesaban 7 libras menos que las primeras y su circunferencia abdominal es 1.6 pulgadas menor.

La falta de sueño también es un factor fundamental en el desarrollo de resistencia a la insulina y diabetes de tipo dos.

Los niños deben de dormir alrededor de once diarias, para protegerlos de la obesidad y la diabetes y otros problemas de salud.

En caso de que no sea posible dormir esas horas por la noche una siesta de 45 a 50 minutos a media jornada, ayuda a recuperar la salud.

Dormir mal está relacionado directamente con la demencia y alzheimer, que es la tercera causa de muerte en los Estados Unidos.

Para tener un sueño de calidad es fundamental exponerse a la luz solar en el día y tener un dormitorio totalmente  a oscuras que permita que la melatonina se produzca de manera natural.

Exponerse a la luz durante la noche altera su reloj circadiano, y los niveles de melatonina, los cuales desempeñan un rol importante en la calidad y cantidad de sueño.

Incluso un pequeño punto luminoso, como un despertador, o el teléfono celular  tienen un efecto negativo y   disminuye la cognición del día siguiente.

Para lograr conciliar el sueño es importante evitar el uso de computadoras, televisores y celulares por lo menos una hora antes der ir a la cama.

Un baño caliente, leer o hacer ejercicios de relajación, ayuda a tener un mejor descanso nocturno.

La ingesta de melatonina también es aconsejable para personas mayores de 40 años, ya que es una hormona que se produce en menor cantidad conforme se va envejeciendo.

Establecer una rutina en cuanto al horario de acostarse es fundamental para un mayor descanso nocturno, por lo que hay que evitar, en medida de lo posible las desveladas. (aliciayolandar@hotmail.com)