Noticias

Mascarillas para piel grasa

La piel grasosa es una condición que viene regularmente determinada por la genética de la persona y suele ser un problema molesto, sobre todo para las mujeres. La piel grasosa suele lucir aceitosa, con poros dilatados y permanente brillo sobre todo en la zona “T”: frente, mentón y nariz.
image

Mascarillas para piel grasa

Trastornos metabólicos como exceso de grasa en el cuerpo; procesos hormonales como la menstruación y ovulación y la alimentación inadecuada como exceso de carnes, azúcares refinados, frituras y carencia de frutas, verduras y cereales, pueden incidir en una excesiva producción de grasa que se refleja en el rostro.

El rostro graso o con tendencia a la grasitud puede generar puntos negros, acné y poros grandes. No todos los rostros grasos tienen acné, pero sí pueden generar el problema del brillo facial por el exceso de sebo en la zona que ya hemos mencionado.

Para evitar todo esto es necesario seguir ciertas recomendaciones que harán que tu cutis esté libre de impurezas cada día. La clave es ser constante para que tu rostro se vaya limpiando poco a poco y acostumbrando a los tratamientos que le das.

Si el exceso de grasa de la cara viene acompañado con otros de la piel (como el acné) la visita al dermatólogo es el mejor consejo. Peros si usted sólo desea reducir la grasa de su rostros le recomendamos algunas mascarillas caseras.

Mascarillas caseras:

Mascarilla de miel y clara de huevo: Mezclar una cucharada de miel con la clara de un huevo y aplicar la mezcla resultante en la cara y en el cuello. Se debe dejar actuar por 10 minutos y retirarse con abundante agua fría.

Mascarilla de tomate y harina de papa: Triturar un tomate y mezclarlo con una o dos cucharadas de puré de papa (frío). Dejar en el rostro por espacio de 15 minutos y luego retirar con agua fría.

Mascarilla de fresas y limón: Mezclar una cucharada de jugo de limón, la clara de un huevo, dos cucharaditas de miel y ¼ de fresas licuadas. La mezcla se colocará en el rostro por diez minutos. Los ingredientes mencionados tienen propiedades astringentes por lo que controlarán la producción de grasa y limpiarán los poros dejando tu piel suave y lisa, libre de imperfecciones.

Mascarilla de menta y avena: Tras hervir menta fresca en agua y dejar enfriar (aproximadamente, una tacita) se añaden unas seis cucharadas de avena, hasta formar poco a poco una pasta. Colocarla 20 minutos sobre el rostro y luego retirarla con agua fría.

Luego de todos estos procedimientos, se puede colocar en la noche antes de dormir, una loción refrescante preparada en una botella con medio vaso de agua mineral, 6 gotas de limón, una cucharadita de vinagre de manzana y otra de aceite de lavanda. Esta preparación debe conservarse en la nevera y ayudará a cerrar los poros de la piel y a absorber el exceso de grasa.



Mascarillas caseras: