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Mochilas pesadas, obesidad y malas posturas desencadenan malestares físicos en niños y adolescentes

Una mochila adecuada debe ser proporcional al tamaño de la espalda del menor, del ancho de sus hombros y que no sobrepase la espalda baja; debe tener dos correas anchas, acolchadas y ajustables al cuerpo del niño; entre más compartimientos tenga, se favorece una mejor distribución del peso.
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Mochilas pesadas, obesidad y malas posturas desencadenan malestares físicos en niños y adolescentes

Un excesivo peso en las mochilas puede desencadenar en niños y adolescentes dolor de espalda, cuello y hombros, malas posturas, fatiga, desbalance muscular e incluso dolor de cabeza por tensión. Esto se agrava si presentan sobrepeso u obesidad, así como el tiempo prolongado que permanecen sentados con deficiente postura en clases, frente al televisor o la computadora.

Estos malestares se deben a que los menores cargan grandes cantidades de cuadernos, libros y útiles que requieren para sus actividades escolares, afirmó la doctora Grisel Lupercio Morales, especialista en medicina de rehabilitación de la Unidad Médica Física y Rehabilitación Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Recomendó en un boletín del 15 de agosto de 2011 que padres de familia y maestros supervisen que el peso de la mochila no sea mayor a 15 por ciento del peso del menor, pues su cuerpo aún se encuentra en desarrollo.

Asimismo, comentó que existen diferentes signos de alarma para que los padres se percaten de que la mochila no es la más adecuada, por ejemplo, que el pequeño cambie constantemente el brazo con que la carga, dificultad para ponérsela o quitársela, marcas rojas a la altura de los hombros y adormecimiento de brazos.

La especialista Lupercio Morales mencionó que una mochila adecuada debe ser proporcional al tamaño de la espalda del menor, del ancho de sus hombros y que no sobrepase la espalda baja; debe tener dos correas anchas, acolchadas y ajustables al cuerpo del niño; entre más compartimientos tenga, se favorece una mejor distribución del peso.

Es importante, dijo, verificar que la mochila esté equilibrada: los útiles más grandes y pesados deben estar cerca de la espalda del niño; usarla con ambos tirantes, pues ocupar uno solo ocasiona que se desbalanceen, se inclinen al lado opuesto y haya mayor curvatura de su columna.

Las mochilas de carrito pueden llegar a ser funcionales, siempre y cuando tengan ruedas grandes que ayuden a mantener el equilibrio y que el manubrio se pueda ajustar a la altura del estudiante, para evitar lesiones en muñecas o mano, detalló.

La especialista en medicina de rehabilitación  recomendó que los niños realicen algún ejercicio físico, que les ayude a fortalecer y mantener flexibles sus brazos, abdomen y espalda, para reducir el riesgo de sufrir lesiones musculo-esqueléticas.

Subrayó que en el IMSS se cuenta con servicios y unidades de traumatología, ortopedia y rehabilitación, en donde se puede valorar a los pequeños y dar un manejo específico de las condiciones que les ayudará a prevenir lesiones en la espalda.