Opinión

Ni​ños con sobrepeso y Obesidad, tienen un mayor riesgo de desarrollar otras patologías.

En México 3 de cada diez niños de entre cinco y 11 años sufren de sobrepeso u obesidad. También,​ uno de cada tres adolescentes entre 12 y 19 años.
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Por: Alicia Yolanda Reyes.

El sobrepeso y la obesidad tienen su origen en la interacción entre la genética y los factores ambientales. Así como la excesiva ingesta de alimentos calóricos, aunado al sedentarismo, señalan investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública. Las madres  y los padres piensan que tener un bebé gordito es sinónimo de salud, cuando en la práctica es todo lo contrario.

Para la médica endocrinóloga Ana Laura López Beltrán,  adscrita al Hospital de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social en Jalisco,  los cambios en la alimentación de la niñez mexicana han producido el sobrepeso y la obesidad, que es ya un problema de salud pública.

 López Beltrán dice que padres y madres deben poner atención a algunos cambios en la coloración de la piel de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad.

Si el cuello se empieza a manchar, es un dato de alarma, ya que puede tener intolerancia  a los carbohidratos, lo que se considera prediabetes. Este signo se presenta principalmente en el cuello, pero puede estar presente en otras partes del cuerpo, donde aparece el engrosamiento y oscurecimiento de la piel, sin que ésta se vuelva áspera.

Habrá que poner especial atención  a áreas como  nudillos, axilas , codos y rodillas, además del cuello, ya que puede ser un signo de problemas pancreáticos. 

En los niños que además de sobrepeso, tienen una talla más baja que el promedio, es necesario realizarles una serie de estudios para detectar que está causando este problema.

Pero en todos los casos es muy importante cuidar los estilos de vida, que incluye actividad física, la ingesta de alimentos y de bebidas calóricas. México es el país que más consume refresco y otras bebidas azucaradas. Se ha detectado que el 27 por ciento de los niños en edad preescolar y el 20.7 de escolares, ingieren este tipo de bebidas todos los días, además de que llevan una alimentación alta en grasas y sodio.

En muchos hogares se ha sustituido la tortilla por pan blanco, que tiene una serie de productos químicos que afectan la salud intestinal y contribuyen al incremento de peso.

El blanqueo de la harina para el pan y otros productos se realiza con piróxido de benzoílo, aluminio, óxido nitrogenado, amoniaco , triclorido  nitrogenado, cloro y otros productos que son totalmente dañinos. Con el proceso de blanqueado, la harina pierde el 22 por ciento de sus nutrientes, pero a cambio, se enriquece con varios venenos.

Anteriormente, para fermentar la masa los panaderos utilizaban levadura fresca, rica en vitamina B, pero actualmente ocupan sustitutos químicos que hacen que la producción sea más rápida, pero a costa de nuestra salud.

Los productos de harina del pan de caja, galletas y otros  llevan entre sus contenidos etileno, que permite que el pan se conserve fresco por más tiempo .

La mejor manera de cuidar la alimentación es evitar los productos industrializados, refrescos y aguas de sabores; como los llamados jugos naturales que contienen menos del 30 por ciento de la fruta que dicen contener.

Los expertos en nutrición recomiendan regresar a la alimentación de hace 30 o cuarenta años que incluía frutas, leguminosas, verduras y otros productos en su estado natural.

Los llamados alimentos para bebes están llenos de harinas, azucares, almidones y conservadores que ponen en riesgo su  salud  y los predisponen al sobrepeso y obesidad y todas las enfermedades que conlleva.

López Beltrán señala que los menores no deben de pesar más de cinco kilogramos por arriba de su estatura. Es decir si mide un metro 40 centímetros, no debe pesar más de cuarenta y cinco kilos. Si pesa más se le clásifica con algún grado de sobrepeso u obesidad y debe recibir atención médica, antes de que el problema se agrave y presente otras patologías (aliciayolandar@hotmail.com)