de aqui y de allá

No olvidemos las 12 señales de alerta del cáncer infantil.

Nuestro cuerpo está formado por células las cuales nacen, crecen, se desarrollan y tienen un tiempo de vida, no obstante, cuando algunas células pierden ese control crecen de forma descontrolada, de tamaños y formas anormales, destruyendo células a su alrededor y se ubican fuera de su espacio habitual
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Febrero es el mes para sensibilizar sobre el cáncer infantil, porque, si siempre tenemos en nuestro pensamiento alertarnos cuando observamos algo y lo juntamos con el conocimiento, podemos contribuir a realizar un diagnóstico temprano y un tratamiento a tiempo que salva vidas.
Nuestro cuerpo está formado por células las cuales nacen, crecen, se desarrollan y tienen un tiempo de vida, no obstante, cuando algunas células pierden ese control crecen de forma descontrolada, de tamaños y formas anormales, destruyendo células a su alrededor y se ubican fuera de su espacio habitual. Casi todos son masas o tumores pero también puede haber cáncer sin tumoración, como es el cáncer de la sangre o Leucemia, que es el más frecuente en niños y niñas, curándose la mayoría, seguido del Linfoma que se originan en uno de los sistemas de defensa del cuerpo, que incluye los ganglios y algunos órganos, en tercero y cuarto lugar están el cáncer cerebral y de huesos (Osteosarcoma), éste último más frecuente en los adolescentes.

  • La Leucemia, es un incremento anormal de glóbulos blancos que no cumplen su función de defensa contra las infecciones, no se producen suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno a todo el cuerpo, ni suficientes plaquetas para ayudar a formar coágulos cuando se necesitan para evitar hemorragias, por eso se observa que son más propensos a tener anemia, sufrir de hemorragias, infecciones y morados en la piel.

    Los signos de alerta que usted tiene que estar pendiente para llevarlo al médico y médica son:
  • Fiebre sin causa o que dura más de una semana; el abdomen o la pancita le crece rápidamente;
  • Dolor persistente en huesos y abdomen o sea que no se le quitan; sudoración abundante sin causa alguna;
  • Crecimiento tumoral o de ganglios; moretones o sangrado de nariz, encías y heces; pérdida de peso;
  • Cansancio fácil, palidez y anemia súbita; infección que no mejora; picazón en el cuerpo sin lesiones en la piel;
  • Mancha blanca en el ojo cuando le da la luz;

 

Dolor de cabeza y vómitos por la mañana que dura varios días. 

  • Usted también puede salvar vidas.

Dr. Leonel Arguello Yrigoyen, médico especialista en Epidemiología, Clínica Docente Ciudad
Sandino.