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Porqué Es Tan Importante La Alimentación En Tiempos de  COVID19

Evitar productos industrializados la clave
Foto de Anna Shvets en Pexels

México ocupa el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en obesidad en adultos, esta es una de las razones por lo que las  un alto porcentaje de  las  que han sido afectadas del Coronavirus han desarrollado enfermedades que van de graves a mortales.

Al inicio de la epidemia se pensó que las personas mayores serían las más afectadas, en la práctica se ha visto, que más que la edad, es importante el estado de salud .

El  desarrollo de la enfermedad en personas entre 30 y 39 años, y entre 40 y cincuenta años, está relacionada con las enfermedades preexistentes, conocidas como Enfermedades no Trasmisibles.

Más del 90 por ciento de las personas que  en México que se han agravado por el COVID19 sufría de enfermedades previas a causa de la obesidad, como son: diabetes e hipertensión.

Otra de las enfermedades que presentan estos pacientes es EPOC enfermedad pulmonar obstructiva crónica, causado en su mayoría por el tabaquismo, propio o ajeno.

Es decir personas que  conviven con fumadores, y respiran ese humo de forma involuntaria, trabajadores de las áreas de hospitalidad, como son los restaurantes, bares y otros sitios de convivencia.

La alimentación también ha sido clave durante esta pandemia para pronosticar quienes tendrán mayores complicaciones.

México un país rico en alimentos naturales saludables como frutas y verduras cereales entre otros, en sus últimos 30 o cuarenta años en una supuesta modernidad, ha modificado su dieta original para dar paso a los productos industrializados.

La dieta de las y los mexicanos a cambiado el frijol, la tortilla, el chile, el café de grano por productos industrializados como el Nescafé, que contiene menos de 30% por el aromático grano.

El maíz que nos ofertan en harina para tortillas viene de granos modificados genéticamente, la leche que anteriormente se adquiría bronca y se hervía en casa, con el famoso pausterizado, le adicionan varios conservadores para alargar su tiempo de vida.

Las frutas y verduras que se adquieren en las grandes cadenas, sometidas a tratamientos que las hacen tener un mayor tamaño y color, pero pierden sus vitaminas y el sabor original.

Los niños de ahora están más acostumbrados a consumir sopas enlatadas, de sobre o en botecitos que simplemente meten a calentar al microondas, y que están plagadas de químicos.

Los productos semi preparados o congelados han entrado en los hogares, porque para muchas personas les es más fácil, simplemente calentar el paquete individual o familiar y evitarse “la engorrosa tarea de estar horas en la cocina”.

Todo esto en detrimento de una buena salud, que se ha traducido en altos índices de obesidad y enfermedades no trasmisibles que afectan a nuestra población.

La lucha contra las refresqueras y tabacaleras ha sido titánica, porque tienen cabilderos en el Congreso que impiden que quienes nos preocupamos de verdad por la salud de la población logremos que se incrementen impuestos que disminuyan su consumo.

Anteriormente se pensaba que un niño gordito, era señal de buena salud, ahora sabemos que es todo lo contrario.

Un niño, joven o adulto con sobrepeso es una persona enferma, que está expuesta a múltiples  patologías.

Es urgente que regresemos a la alimentación ancestral como los alimentos adquiridos en el mercado y cocinados en casa.

Agua natural o de frutas con poca azúcar, frutas y verduras frescas, erradicar el tabaquismo, el alcohol y todos esos productos dañinos para la salud.

Volver a encontrarle el gusto a la comida elaborada sin saborizantes o adictivos, como el azúcar que permite que se conserven más tiempo.

Dejar fuera de la despensa todo lo que venga empacado, enlatado y plagado de conservadores.

La salud propia y de la familia lo agradecerá (aliciayolandar@hotmail.com)