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Terapia de arte para niños cubanos con síndrome de down

La agrupación ya expuso más de 50 obras colectivas y 11 personales tanto cubanos como extranjeros. Destacan mascotas, personajes de cuentos infantiles, rostros de amigos y vecinos asoman en los cuadros llenos de colorido, expresión del interés que los acompaña en cada acto de creación.
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Terapia de arte para niños cubanos con síndrome de down

Tras una década de fundado, el proyecto “Con Amor y Esperanza" expuso en La Habana un centenar de obras creadas por niños y jóvenes cubanos con síndrome de down. “Quisimos hacer un recuento en imágenes de lo acontecido desde el comienzo de la experiencia”, explicó a Prensa Latina Coralina Hernández, vice-coordinadora de la iniciativa.

Mascotas, personajes de cuentos infantiles, rostros de amigos y vecinos asoman en los cuadros llenos de colorido, expresión del interés que los acompaña en cada acto de creación.

Junto a los frutos de la idea, aparecen también en la galería del Centro de Artes Visuales, piezas del pintor y grabador Jesús Carrete -promotor del programa- y de varios instructores que colaboraron con el grupo.

“Fue un reto enseñar el secreto de las prensas y matrices entintadas a personas con síndrome de down, pero logramos descubrir talentos y despertar la motivación del peculiar equipo”, añadió Carrete.

La agrupación ya expuso más de 50 obras colectivas y 11 personales tanto cubanos como extranjeros, entre las que destacaron salones de España, México y Alemania.

Explicó Carrete que “lo más gratificante del esfuerzo es que logramos elevar la autoestima de los estudiantes y sus posibilidades de integración social”.

“Mi hija Lianna, quien nació marcada por el síndrome, me inspiró a comenzar este experimento en el centro de enseñanza especial donde estudia, el propósito inicial era incentivar a varios adolescentes para que se sintieran útiles y felices tanto en la escuela como en el hogar”, agregó.

Carrete explicó que el programa pretende “sentar las bases para la inclusión en la vida laboral”.

“Ahora los saludan con admiración, se han ganado el reconocimiento de un público que los aplaude en cada exhibición”, señaló.

Sus dibujos y pinturas difieren felizmente de muchas de las propuestas plásticas contemporáneas saturadas de violencia, pues permiten reencontrarnos con esa poesía perdida que tanto añoramos, sentenció Carrete.