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Usan procaína en Venezuela para el tratamiento de las cicatrices

La procaína ha sido empleada durante casi 50 años como un anestésico local por sus propiedades no tóxicas y su compatibilidad tisular. Fue originalmente investigada como un fármaco que tiene un amplio espectro por el Dr. R. Leriche en 1930. En la actualidad es utilizada en Venezuela como el nuevo sustituto de los esteroides para el tratamiento de cicatrices.
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Usan procaína en Venezuela para el tratamiento de las cicatrices

El doctor Jesús Pereira, médico cirujano egresado de la Universidad de los Andes y vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, Reconstructiva, Estética y Maxilofacial, explicó que la procaína es el nuevo sustituto de los esteroides para el tratamiento de cicatrices, sin efectos nocivos y que está siendo utilizada en todas las cicatrices de cirugía reconstructiva y estética, con resultados ampliamente favorables.

Agrega que sus beneficios han sido corroborados por estudios realizados en el servicio de Cirugia Plástica del Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo.

Este nuevo tratamiento consiste en la aplicación de procaína inyectada para tratar las cicatrices anchas, hipertróficas y hasta los queloides.

La procaína es un anestésico con propiedades electroquímicas que permite crear impulsos reactivos locales suficientes para estimular al sistema neurovegetativo.

El doctor Jesús Pereira explica que “generalmente, en cualquier herida el proceso de cicatrización es normal (…) el problema se presenta cuando hay un excedente de la proliferación de los fibroblastos para cerrar esa cicatriz, porque hay un crecimiento excesivo de esos tejidos y comienza a hipertrofiarse, por lo cual, crece más tejido de lo necesario. Es entonces cuando se hace una cicatriz gruesa, fibrosa o termina convirtiéndose en un queloide”.

La procaína entonces busca “activar” la zona cicatrizada. Funciona como un recordatorio para que “despierte” la memoria celular del cuerpo sobre esa zona olvidada y para que el sistema ponga de nuevo a trabajar, de forma correcta, su proceso de reorganización corporal.

El Dr. Pereira experto en Cirugía Plástica y Reconstructiva afirma que “generalmente, estas cicatrices se presentan así porque no están orientadas o tratadas por el especialista, porque cuando se produce una cicatriz hay que aplicarle alguna crema o producto para tratar de orientar el proceso de cicatrización”.

“En la especialidad de cirugía plástica, no se espera a que aparezcan las cicatrices gruesas, hipertróficas o los queloides, sino que se realiza un tratamiento profiláctico a través de la procaína, porque ésta ayuda a prevenir el que se vaya a presentar este tipo de cicatrices y se puede utilizar para cualquier procedimiento quirúrgico, como una cesárea o una cirugía las mamas (para minimizar la cicatriz de la aureola cuando se colocan prótesis) así como para cualquier herida quirúrgica que esté programada”, destaca el médico.

La cicatriz hipertrófica es un proceso natural de reparación del cuerpo, que excede la cantidad y ordenamiento de células y en el proceso puede verse como un bulto o formación no natural en el paciente. Por lo general, ocasiona efectos colaterales como dolor y mucho prurito (picazón)

La cicatriz ancha, aparece en diversas partes del cuerpo donde las fibras elásticas no tienen esa potencia de mantenerse unidas o le han colocado esteroides y se ha debilitado. La cicatriz se ablanda tanto que no tiene fuerza tensil, la herida se separa y quedan espacios muy blandos y deprimidos.

El queloide es una malformación y puede darse en cualquier lesión de la piel, por ejemplo en sitios de vacunación, quemaduras, varicela, acné, piercings e, incluso, en pequeñas lesiones o raspaduras. Si son extensos, pueden limitar la movilidad de acuerdo al sitio de aparición; la cicatriz en este caso es de color oscuro, rojo y a veces brillante, tiene formas redondeadas o de bulto que sobresale evidentemente de la superficie de la piel y representa un problema mayor en la estética del individuo.

La procaína no tiene efectos secundarios, favorece el proceso de cicatrización, no produce despigmentación a nivel de los tejidos, es fácil de aplicar y más accesible, pues, es fabricada en el país. A diferencia del esteroide, la procaína sí se pueda aplicar de forma profiláctica y aún estando instalada la cicatriz, ya sea hipertrófica, gruesa o un queloide.