Boehringer Ingelheim, líder en innovación farmacéutica, anunció la aprobación en México de una nueva indicación para el tratamiento trombolítico del infarto cerebral, emergencia que afecta a una persona cada dos segundos a nivel mundial. Esta indicación representa un hito en las personas con esta condición neurológica, al permitir una administración más rápida y eficiente en segundos para su atención hospitalaria[2].
El infarto cerebral es una emergencia médica devastadora y una de las principales amenazas para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la segunda causa de muerte y se estima que más del 12% de la población mundial sufrió un primer infarto cerebral durante 2025, con 6.5 millones de fallecimientos y más de 100 millones de personas viviendo con sus secuelas.[3]
En México, la situación es igualmente alarmante, con aproximadamente 170 mil casos al año posicionándose como la primera causa de discapacidad en adultos mayores.[4] En esta patología, el tiempo es cerebro: cada minuto sin atención durante un infarto cerebral se pueden destruir 1.9 millones de neuronas[5][6] lo que subraya la crítica necesidad de una intervención inmediata. La ventana de 4.5 horas desde el inicio de los primeros síntomas hasta recibir atención médica es fundamental para preservar la función cerebral y mejorar los resultados.
La nueva indicación de tenecteplasa para el tratamiento trombolítico, aprobada recientemente por la Cofepris, está diseñada para optimizar la respuesta ante el infarto cerebral agudo. Su principal ventaja radica en la administración en bolo, un método directo y rápido que permite al profesional de la salud aplicar el tratamiento en tan solo 5 a 10 segundos, a diferencia de los esquemas previos por infusión que requieren más de una hora[7] Esta nueva forma de administración agiliza drásticamente el manejo hospitalario y es crucial para salvar vidas y mitigar el daño cerebral irreversible dentro de las primeras 4.5 horas, donde cada segundo cuenta.[8] Al permitir una intervención más expedita, no solo acelera el
inicio del tratamiento, sino que también amplía el tiempo para la toma de decisiones por parte del equipo médico, un factor vital para mejorar el pronóstico y reducir la discapacidad a largo plazo.
Desde la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia, el Dr. Daniel Sánchez Arreola afirmó que: “Una opción terapéutica que se administra en bolo simplifica enormemente nuestros protocolos y nos da la capacidad de responder con mayor agilidad. Esto se traduce en la posibilidad de salvar más vidas y preservar la funcionalidad en los pacientes que sufren un infarto cerebral.”
Asimismo, es importante recordar que contamos con la Estrategia CAMALEÓN, una herramienta didáctica y efectiva diseñada para que cualquier persona pueda identificar las señales de un infarto cerebral y actuar rápidamente”, declaró:
CAra colgada
MAno pesada
LEngua trabada
ÓN ¡Ponerse en acciÓN! (Llamar al 911 de inmediato o acudir al hospital)
Por su parte, la Dra. Vanessa Cano, Médico Internista y Neuróloga Vascular del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, añadió: “Para los neurólogos vasculares, contar con una opción terapéutica que permita una intervención tan rápida significa una mejora sustancial en nuestra capacidad para gestionar el infarto cerebral. Nos otorga un excelente margen para tomar decisiones más informadas, lo que es fundamental para optimizar los resultados neurológicos y la calidad de vida de nuestros pacientes a largo plazo.”
Durante la conferencia de prensa, se presentó la historia de Diana, quien compartió su propia experiencia al haber cursado un infarto cerebral y en el que también hace énfasis sobre los tres síntomas más representativos: la cara colgada, la mano pesada y lengua trabada invitando, con su testimonio, a actuar rápido e ir al hospital.