Nutrición

Agobio laboral aumenta hábito de comer compulsivamente

Un estudio finlandés analizó el comportamiento de 230 trabajadoras. El American Journal of Clinical Nutrition publicó los resultados de un análisis realizado por el instituto finlandés de Salud Ocupacional, que advirtió: “Quienes sufren desgaste pueden ser más vulnerables a la ingesta emocional e incontrolada”.
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Agobio laboral aumenta hábito de comer compulsivamente

El American Journal of Clinical Nutrition publicó los resultados de un análisis realizado por el instituto finlandés de Salud Ocupacional, que advirtió: “Quienes sufren desgaste pueden ser más vulnerables a la ingesta emocional e incontrolada”.

Nueva York. De acuerdo con un estudio finlandés, publicado por American Journal of Clinical Nutrition, las mujeres que están agobiadas con el trabajo serían más propensas a utilizar la comida para aliviar el estrés, la ansiedad o la depresión, lo cual las lleva a comer de manera descontrolada.

El trabajo halló que quienes dijeron estar agotadas en su trabajo tendían a haber adquirido el hábito de comer por causas emocionales, en lugar de hacerlo sólo por hambre. Por ello tendían a comer "descontroladamente"; es decir, cuando la persona se siente siempre hambrienta o no puede dejar de comer hasta que toda la comida ha desaparecido.

“Quienes sufren desgaste pueden ser más vulnerables a la ingesta emocional e incontrolada”, escribió Nina Nevanpera, del instituto finlandés de Salud Ocupacional, quien encabezó el estudio.

“Recomendamos que se trate primero el desgaste y que el desgaste y el comportamiento alimenticio sean evaluados en los trastornos de obesidad”, agregó en una nota publicada por Excélsior (13/03/2012)

Los especialistas se abocaron en 230 trabajadoras de entre 30 y 55 años que formaron parte de una evaluación clínica sobre cambios de estilo de vida saludables. Todas tenían trabajo y al principio fueron cuestionadas sobre su desgaste laboral y sus hábitos alimenticios.

El 22 por ciento padecía algún grado de agotamiento laboral y el grupo tendía a comer según las emociones y de manera descontrolada.

En cambio, las mujeres sin agotamiento laboral al inicio del estudio tendieron en un año a comer cada vez menos de manera descontrolada. Pero el grupo con agotamiento no pudo lograr ese cambio.

Aun así, no se vieron efectos evidentes en el peso de las participantes. Al inicio del estudio, la mitad de las mujeres con burnout (la sensación de que el trabajo produce agobio o que no tiene sentido) tenía un peso normal, comparado con un tercio de las mujeres sin agotamiento.

“A partir de estos resultados no podemos concluir que el agotamiento laboral esté asociado con el sobrepeso o la obesidad”, aclaró Nevanpera por correo electrónico.

Aun así, consideró que comer por un factor emocional aumenta el riesgo de sufrir obesidad. Además, no es un hábito saludable, ya que, según comentó, las personas estresadas tienden a optar por un chocolate o una comida rápida en lugar de una manzana.

Estos resultados no sorprenden, según Sherry Pagoto, profesora asociada de medicina de la Facultad de Medicina de University of Massachusetts y médica clínica del Centro del Peso de la universidad.

“Todo está asociado al estrés”, agregó Pagoto, quien no participó del estudio.

Cuando las personas están expuestas a una fuente de estrés crónico, a veces empiezan a comer según las emociones y a tener problemas con el peso. “Coincido en que lo importante es controlar las fuentes de estrés”, dijo Pagoto. “Si una persona está expuesta de manera crónica a un elemento de estrés, tendrá muchos problemas para adelgazar sin volver a engordar”, añadió.

Y si una persona no tiene sobrepeso, el comer emocionalmente no es una buena idea. “Es reforzar un hábito que no es saludable”, destacó.

A las personas que están expuestas al estrés laboral, les recomendó eliminar los tentempiés del escritorio o por lo menos guardar refrigerios saludables, así como también evitar las máquinas expendedoras de productos.

Y si el estrés aumenta, sugirió hallar otras formas de controlarlo, como salir a caminar. Pagoto consideró un error no hacer ejercicio cuando se padece estrés porque la actividad física es “el mejor antídoto”.