Nutrición

Altos niveles de colesterol y triglicéridos entre la población del DF

En el estudio Prevalencia de dislipidemias en la Ciudad de México y su asociación con otros factores de riesgo cardiovascular se encontró que la población se caracteriza por un patrón de muy altos valores de triglicéridos y de colesterol.
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Altos niveles de colesterol y triglicéridos entre la población del DF

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reveló que la población del Distrito Federal se caracteriza por un patrón de muy altos valores de triglicéridos y por los niveles de colesterol que alcanzan 203 miligramos por decilitro de sangre, cuando lo aceptable es 200.

En el estudio Prevalencia de dislipidemias en la Ciudad de México y su asociación con otros factores de riesgo cardiovascular, de Jorge Escobedo de la Peña, profesor de la residencia en Medicina Interna de la Facultad de Medicina (FM), se concluyó que este tipo de problemas registra una diferencia por sexo (es más frecuente entre los varones) y se acentúa con la edad.

Prevalencia de dislipidemias en la Ciudad de México y su asociación con otros factores de riesgo cardiovascular

Eso indica una estrecha relación con los estilos de vida. “A medida que crecemos descuidamos la dieta y dejamos de hacer ejercicio. Entonces, al igual que otras enfermedades crónicas, la dislipidemia –o alteración del metabolismo de los lípidos– es más frecuente a medida que envejecemos”.

Tal hecho adquiere importancia porque constituye uno de los principales factores de enfermedad cardiovascular, en particular, de cardiopatía isquémica, refirió el experto, quien presentó este trabajo para ingresar como académico numerario en el área de Epidemiología del Departamento de Salud Pública y Sociología Médica, de la Academia Nacional de Medicina (ANM).

Escobedo de la Peña refirió que a ese panorama se suma el hecho de que no hay programas de detección de dislipidemias, como sí ocurre con la diabetes o la hipertensión, a pesar de tratarse de un factor de riesgo cardiovascular importante, según un boletín de la máxima casa de estudios difundido el 28 de agosto de 2011 (www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2011_509.html).

www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2011_509.html

La investigación formó parte de otra, más amplia, realizada en varias ciudades latinoamericanas: Barquisimeto, Venezuela; Bogotá, Colombia; Lima, Perú; Quito, Ecuador; Santiago de Chile; Buenos Aires, Argentina, y la Ciudad de México.

El estudio, encabezado en nuestro país por el también jefe de la Unidad de Investigación de Epidemiología Clínica del Hospital Regional No. 1 del IMSS, fue transversal. Se estudiaron 833 hombres y 889 mujeres, de los 25 a los 64 años de edad.

Al abundar en los resultados, el universitario explicó que se encontró que el promedio de colesterol en la población fue de 203 miligramos por decilitro de sangre: en el grupo más joven fue de 189, mientras que entre los mayores, de 55 a 64 años de edad, fue de 217.

El promedio fue más alto en hombres, con 204 miligramos (mg); en mujeres, con 202; el colesterol de baja densidad (conocido como “malo”), fue en promedio de 119 mg; osciló de 109 en el grupo de menor edad, a 127 en los mayores. En tanto, el promedio de colesterol de alta densidad fue de 40 mg.

En cuanto a los triglicéridos, el estudio arrojó que el promedio fue de 184 mg, 159 entre los jóvenes y 200 entre los mayores. Además, fue mucho más alto entre los hombres, con 214 mg; en las mujeres, con 157. Al respecto, cerca de la tercera parte de los individuos tuvo valores altos: 43 por ciento de ellos y 23 de ellas.

Jorge Escobedo refirió que sus líneas de investigación actuales se desarrollan en torno a los trastornos del metabolismo de la glucosa, fundamentalmente diabetes mellitus, intolerancia a la glucosa, síndrome metabólico y cardiopatía isquémica.

En especial, a entidades que están fuertemente relacionadas: la diabetes y la cardiopatía isquémica, y complicaciones como la nefropatía, neuropatía y retinopatía diabéticas, así como la hipoacusia o pérdida parcial de la capacidad auditiva en esos pacientes.

También ha estado en contacto estrecho con grupos de investigación en genética, para encontrar características en el genoma de los individuos que expliquen su propensión a la presencia de diabetes o sus complicaciones.