Nutrición

Con éxito, usan droga experimental en monos obesos

La investigación, llevada a cabo por el Centro de Cáncer MD Anderson, perteneciente a la Universidad de Texas, aparece como un posible nuevo camino para tratar la obesidad, luego de que tuvo resultados favorables en monos y ratones.
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Con éxito, usan droga experimental en monos obesos

Washington. Investigadores estadunidenses dieron a conocer un estudio aplicado en monos obesos, que alienta la búsqueda de fármacos contra ese problema en humanos. Se trata de una droga experimental que ayudó a que los monos perdieran 11 por ciento de su sobrepeso en un mes, además de que mejoraron su resistencia a la insulina.

Los monos utilizados en el estudio habían ganado peso de forma natural, lo que implica que por su propia voluntad habían dejado de hacer ejercicio y por tanto habían engordado.

Su pérdida de peso fue registrada en las primeras tres semanas del tratamiento, aunque se registró un leve repunte en la cuarta semana. El promedio de pérdida de peso en ese lapso fue 11 por ciento de su masa total.

El fármaco, conocido como Adipotide, funciona atacando el flujo de sangre hacia un tipo de grasa, conocido como tejido adiposo blanco, que tiende a acumularse debajo de la piel y en torno al vientre.

La mayoría de los fármacos para el sobrepeso se centran en reducir el apetito, aumentar el metabolismo o en prevenir la absorción de la grasa. La investigación, llevada a cabo por el Centro de Cáncer MD Anderson, perteneciente a la Universidad de Texas, aparece como un posible nuevo camino para tratar la obesidad y también demostró efectos en ratones, que perdieron 30 por ciento de su peso durante las pruebas.

“La mayoría de las drogas contra la obesidad fallan a la hora de corresponder los efectos de los roedores a los primates”, explicó una de las principales autoras del estudio, Renata Pasqualini, cuya investigación se publicó en la revista Science Translational Medicine, reportó Afp el 9 de noviembre de 2011.

Science Translational Medicine,

El fármaco diseñado por el MD Anderson “se une a una proteína ubicada en la superficie de los vasos sanguíneos de la grasa”, y contiene “pépticos sincréticos que inducen la muerte celular”, reveló el estudio.

“Cuando se inhibe la circulación sanguínea, las células adiposas son reabsorbidas y metabolizadas”, agregó.

Otro signo promisorio de estas pruebas es que los monos tratados con este fármaco mejoraron su resistencia a la insulina, sugiriendo que esto podría evitar el desarrollo de la diabetes tipo 2.

Sin embargo, se registraron algunos efectos dañinos en los riñones, que podrían evitarse al disminuir la dosis administrada.

La revista destacó que varios científicos del proyecto tenían acciones en dos farmaceúticas que colaboraron en la investigación y por lo tanto, MD Anderson ha vigilado que no hubiera conflicto de interés.

La financiación para la investigación provino de los Institutos Nacionales de la Salud, el Instituto Nacional del Cáncer y otras fundaciones.