Nutrición

La obesidad provoca padecimientos en el sistema músculo esquelético

El aumento de peso afecta la condición de los músculos y articulaciones del cuerpo, desencadenando en casos graves condiciones médicas.
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La obesidad provoca padecimientos en el sistema músculo esquelético

La obesidad debe tomarse con seriedad, debido a que no solo se presenta en aquellas personas que tienen una exagerada o desordenada alimentación, sino que también se genera por alteraciones metabólicas y/u hormonales que constituyen un elemento muy importante en el sobrepreso.

Una herramienta simple y efectiva para diagnosticar una persona obesa es a través del Índice de Masa Corporal (IMC), el cual se calcula tomando el peso de una persona en kilos y dividiéndolo por la altura de la misma. Si el número obtenido es igual o superior a 25 se esta en sobrepeso y si es igual o superior a 30 es obeso.

La causa del sobrepeso y la obesidad es el desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas, debido a que en la actualidad la dieta diaria ha sido afectada por un aumento de ingesta de alimentos hipercalóricos ricos en grasa, sal y azúcar, sumado a que ha disminuido la actividad física, dando como resultado una vida sedentaria.

El sedentarismo puede desencadenar una serie de problemas de salud, en su mayoría enfermedades cardíacas y musculares, debido al peso excesivo que el cuerpo debe trasladar, alterando las fuerzas biomecánicas de los tejidos del cuerpo, produciendo daños estructurales en las articulaciones que posteriormente se traducen en dolor.

Sin importar la edad, la obesidad conlleva al dolor crónico del sistema músculo esquelético. Para prevenirlo, es fundamental mantener una actividad física diaria, que no sea excesiva al inicio, puesto a que el cuerpo ha estado acostumbrado a nula actividad y puede presentar un fuerte choque si se excede el ejercicio.

De igual forma, se debe acudir a un equipo multidisciplinario de médicos, psicólogos y terapeutas físicos, para optimizar el diseño de intervenciones específicas para el paciente, los cuales pueden prescribir el uso de medicamentos analgésicos antiiflamatorios para mitigar el dolor, pero debe acompañarse con una dieta balanceada que garantice la pérdida de peso para mantener a largo plazo una vida saludable.

Se ha comprobado, que al disminuir de peso, los padecimientos musculoesqueléticos también mejoran, aliviando la presión y el dolor en la zona lumbar y las rodillas, áreas más afectadas por el aumento de peso.

Un estilo de vida saludable puede ayudarle a prevenir el sobrepeso y la obesidad. Muchos hábitos que forman parte del estilo de vida vienen de la infancia. Por lo tanto, los padres y las familias deben estimular a sus hijos a tomar decisiones sanas, como consumir una alimentación saludable y mantenerse activos.