Nutrición

Las claves para mejorar la inocuidad de los alimentos incluyen lavarlos, desinfectarlos, entre otros

Un 45 por ciento de la contaminación con enfermedades transmitidas por alimentos se producen en las casas de los brasileños, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud de este país. Al menos 670 brotes de distintas enfermedades con 13 mil pacientes se asocian al mal manejo y almacenamiento inadecuado de los alimentos.
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Las claves para mejorar la inocuidad de los alimentos incluyen lavarlos, desinfectarlos, entre otros

La seguridad de los alimentos es una preocupación constante de todas las organizaciones sanitarias. Los cuadros de enfermedades asociadas a una incorrecta selección, conservación, manipulación y preparación de los alimentos son frecuentes y, en muchas ocasiones, graves.

Destacan por su frecuencia las intoxicaciones e infecciones transmitidas por alimentos. La salmonella es la bacteria que con mayor frecuencia las provoca. En España, se producen alrededor de mil brotes de infecciones por salmonella, que afectan de 12 mil a 14 mil pacientes y que exigen unos mil ingresos hospitalarios por año. A estas cifras es necesario sumar los miles de casos de intoxicación familiares.

Otras bacterias que producen infecciones transmitidas por los alimentos con cierta frecuencia son la Escherichia coli y el Campylobacter. Además, por los alimentos mal preparados o conservados se transmiten otras enfermedades como el botulismo, la listeriosis, etc.

Para evitar que el alimento sea contaminado por los microorganismos dañinos para la salud humana, es necesario tener algunos cuidados que van desde la compra hasta la preparación de estos alimentos. Eso es lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como las cinco claves para la seguridad alimentaria.

La OMS y sus Estados Miembros promueven los beneficios de la inocuidad de los alimentos, de las dietas saludables y de la actividad física. Las cinco claves para mejorar la inocuidad de los alimentos son: mantener la limpieza y desinfección en el hogar, separar los alimentos crudos de los cocinados, cocinar bien todos los alimentos, mantener los alimentos a la temperatura adecuada, utilizar agua e ingredientes inocuos.

Usted debe lavarse las manos antes de preparar alimentos y a menudo durante todo el proceso. El equipo, las superficies y utensilios como cuchillos o tablas de cortar también deben estar limpios.

Insectos, plagas y otros animales deben permanecer lejos del lugar donde se preparan los alimentos. Además, las encimeras de la cocina y las tablas de cortar, no puede tener fisuras, grietas y otros defectos que favorecen la acumulación de líquido y desechos, recomienda la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil

Otra recomendación de la OMS consiste en separar los alimentos crudos y cocinados para evitar la contaminación cruzada. Esto se debe a los productos de alimentos crudos, especialmente carne, pescado y pueden contener microorganismos peligrosos que pueden transferirse a otros alimentos durante la preparación o el almacenamiento.

La temperatura también es fundamental para evitar la contaminación. Una cocción adecuada a una temperatura superior a 70 ° C, mata a casi todos los gérmenes en los alimentos. Para asegurar una cocción completa, principalmente pollo y la carne debe ser comprobada para cambiar el color y la textura de los alimentos en su interior.

Recuerde que, idealmente, una sola bacteria puede multiplicarse en 130 mil en tan sólo seis horas. Una temperatura inferior a 5 ° C o por encima de 60 ° C reduce la multiplicación. Por lo tanto, los alimentos cocinados no puede permanecer por más de dos horas a temperatura ambiente, los alimentos perecederos deben ser refrigerados y cocidos para mantenerse caliente hasta que esté listo para ser servido

Es importante conocer la procedencia de los alimentos que consume. En este aspecto, es fundamental para comprobar si el supermercado o tienda tiene las condiciones adecuadas para la conservación de los alimentos ofrecidos, incluyendo la presencia de termómetro en refrigeradores y congeladores, para el control de la temperatura.

La seguridad de los alimentos depende de las correctas prácticas en toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta cuando es servido en una mesa. Sin embargo, el eslabón más débil de esta cadena en lo que a la transmisión de infecciones se refiere, es la manipulación, preparación y conservación de los alimentos.

Con información de la Angencia Nacional de Seguridad Alimentaria de Brasil