Nutrición

Promover el juego evita el sobrepeso en la infancia

La prevención del sobrepeso en niños comienza con incentivar el juego desde temprana edad, los cuales impulsan el desarrollo neuromotor. Esto significa el desarrollo de las capacidades deportivas, además el juego ayuda a socializar a los niños.
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Promover el juego evita el sobrepeso en la infancia

Un estudio científico ha determinado que el incremento en el índice de masa corporal es menor en niños que participan en actividades físicas, frente a aquellos inactivos. Actualmente, más de 40 millones de niños en el mundo menores de cinco años tienen sobrepeso.

Según la OMS, el índice de masa corporal (IMC) es un índice usado para identificar el sobrepeso y la obesidad. En la práctica, es la división del peso de una persona en kilos entre su talla en metros al cuadrado (kg/m2).

La investigación publicada en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, demostró que los infantes que practicaron danza, gimnasia y artes marciales llegaron a tener a los 10 años un IMC inferior a los niños que no realizaron este tipo de actividades.

Según el médico ecuatoriano José Reinhart, especialista en deportología, la prevención del sobrepeso en niños comienza con incentivar el juego desde temprana edad, los cuales impulsan el desarrollo neuromotor. Esto significa el desarrollo de las capacidades deportivas, además el juego ayuda a socializar a los niños.

Algunas recomendaciones de la Asociación Americana de Pediatría para estimular el juego incluyen el dar a su hijo tiempo para explorar con objetos interesantes y seguros, acompañarlos en sus imitaciones, como por ejemplo, al papá y a la mamá; invitar a los vecinos a jugar, evitar incluir figuras como pistolas y otros juguetes violentos.

Según Reinhart, la segunda medida sería fomentar la actividad física luego de los cinco años,  pues mejora la fortaleza y resistencia, contribuye a la formación de huesos y músculos saludables, reduce la ansiedad y el estrés, aumenta la autoestima y puede optimizar la presión arterial y los niveles de colesterol. Los niños de 5 a 17 años deberían realizar un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física como caminar, correr o andar en bicicleta, además de fortalecimiento óseo y muscular 3 veces por semana.

La actividad física produce un incremento en la sudoración, y con ella pérdida de agua y sodio, cloro, potasio, magnesio, por lo que es fundamental que los niños se mantengan adecuadamente hidratados durante y después de cada actividad.

Las escuelas deberían ayudar a los estudiantes para mantenerse físicamente activos, tales como educación física diaria obligatoria y recreos activos. Por otra parte, las familias tienen la responsabilidad de limitar el tiempo que los pequeños pasan frente a la televisión, computadora o videojuegos. Las comunidades también deben garantizar lugares de esparcimiento, como parques y centros deportivos.




Fuente: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC)/ATS Web