Opinión

APHOTICARIO: Los niños y los viajes

La mayoría de las enfermedades infecciosas comunes amenazan a los niños que viajan a las regiones tropicales del mundo.
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APHOTICARIO: Los niños y los viajes

Estos viajes pueden aumentar la exposición a alimentos contaminados y el agua, las enfermedades y los insectos que transportan enfermedades. Según el destino se dispone de vacunas específicas como la hepatitis A, fiebre tifoidea y la fiebre amarilla para que los padres puedan sentirse más cómodos al viajar con niños pequeños.

Los niños deben estar al día sobre el conjunto de vacunas según el destino, incluida la vacuna de la gripe anual. Las vacunas son sólo una manera de proteger a los niños y los padres deben tomar además otras precauciones. En verano es recomendable seguir siguientes consejos:

Evite el contacto con los animales. En los países en desarrollo, a menudo los animales son vacunados y no pueden llevar una serie de enfermedades transmisibles, incluido el rabies.

Use mosquiteros, pantalones largos, camisas de manga larga y de base de DEET para protegerse contra los mosquitos, que pueden transportar enfermedades como la malaria y el dengue.

Cuidado con toxinas como los insecticidas, el plomo de las pinturas, cebos de roedores, y las plantas y flores que pueden ser venenosas. Si los niños van a estar jugando en el agua, los padres deben llevar dispositivos de seguridad adecuados, tales como salvavidas, que no están disponibles en muchas zonas rurales subdesarrolladas.

Los padres también deberían llevar a un asiento de coche para niños con ellos, ya que no siempre están disponibles en los países en desarrollo.

La prevención no termina cuando los viajeros regresan a casa. Varios días después de los viajes se pueden presentar síntomas, como fiebre persistente o diarrea con sangre, y las infecciones respiratorias. Los padres deben estar atentos a los niños, ya que pueden ser indicadores de un problema más grave y requerir atención médica inmediata.