Rude Boys estrena “Mandar obedeciendo”, un himno de ska nacido del encuentro con comunidades zapatistas
Con una trayectoria marcada por la coherencia social, el arraigo comunitario y una visión musical comprometida, Rude Boys presenta su nuevo sencillo “Mandar obedeciendo”, una obra que sintetiza más de dos décadas de activismo cultural, identidad barrial y construcción colectiva desde la música.
El tema comenzó a tomar forma a inicios de 2025, tras un proceso de reflexión derivado del análisis de diversas experiencias personales y de la lectura de textos zapatistas. Desde su origen, la intención fue clara: crear una referencia musical directa a la lucha de los pueblos y de los barrios, entendiendo la música no solo como entretenimiento, sino como una herramienta de conciencia, diálogo y resistencia.
Ese proceso creativo tuvo un momento clave el 19 de abril de 2025, cuando la banda presentó una maqueta acústica del tema en el marco del encuentro COMPARTE, realizado en el CIDECI UNITIERRA, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. En ese espacio, Rude Boys compartió su propuesta con comunidades zapatistas, donde fueron recibidos con calidez, camaradería y apertura, participando activamente en el intercambio de ideas, arte, alimento, convivencia y baile. La experiencia dejó una huella profunda en el grupo, consolidando el sentido colectivo que hoy atraviesa el sencillo.
Tras ese encuentro, de regreso en su barrio en Huixquilucan, Estado de México, el proceso creativo se intensificó. Acordes, arreglos e ideas se fueron sumando hasta consolidar la versión definitiva, enriquecida además con frases en zoque y tzotzil, traducidas y grabadas por compañeros participantes del encuentro. El resultado es una pieza construida desde la suma de voluntades, experiencias y saberes compartidos, donde la autodeterminación y el trabajo comunitario se convierten en eje narrativo y sonoro.
“Mandar obedeciendo” fue escrita y compuesta por Diana Ramírez y Poporo Varela. La grabación se realizó en Skullcat Records, mientras que la mezcla y masterización estuvieron a cargo de Sergio PappiSound, desde BS Argentina. En el tema participan como invitados Jorge Jiménez en la guitarra, Edy Vega en la batería, Dillo Vázquez en el piano, Miguel Morales en la voz y Melissa EZLN también en la voz, reforzando el carácter colaborativo del proyecto.
De acuerdo con la información oficial publicada en su perfil de Spotify, Rude Boys es una agrupación formada en el año 2000 en Huixquilucan. Desde sus inicios, el proyecto se ha definido por su compromiso con las causas sociales y por una narrativa musical orientada a la clase trabajadora, la igualdad, el esfuerzo colectivo, la justicia y la libertad de expresión. Aunque su base es el ska, la banda ha integrado de manera orgánica elementos del punk y el reggae, construyendo un sonido propio que dialoga con distintas tradiciones urbanas.
A lo largo de estos 24 años, la agrupación evolucionó de un formato reducido a un colectivo de más de 20 personas, consolidando un espectáculo caracterizado por el slam, el sudor, la hermandad, los cantos colectivos y una fuerte identidad comunitaria. Esta propuesta los ha llevado a presentarse en diversos escenarios y festivales, como la Gran Feria de Xonacatlán, el Skatex, el Faro de Oriente, el Tianguis Cultural del Chopo y espacios emblemáticos como las instalaciones del Metro de la Ciudad de México.
Justicia para el país (2003), El precio del sudor (2005), Tiembla la tierra (2010), Mejores tiempos (2012), Una vez más (2016) y Decimos lo que otros callan (2019). Estas producciones sentaron las bases de una comunidad fiel de seguidores y posicionaron a la banda como una de las referencias del ska social en México, alcanzando actualmente más de 100 mil oyentes mensuales en plataformas digitales.
Entre sus canciones más reproducidas se encuentran Somos del barrio, Mejores tiempos, Cuéntame, México sigo yo y Soledad, todas con más de un millón de reproducciones, reflejo del alcance y la vigencia de su mensaje.
En este contexto, “Mandar obedeciendo” no representa únicamente un nuevo lanzamiento, sino la reafirmación de una postura ética y artística construida durante más de dos décadas. La canción recoge el aprendizaje del contacto directo con las comunidades, el valor de la organización colectiva y la importancia de escuchar antes de hablar, proponiendo una lectura contemporánea del compromiso social desde el ska.
Con este sencillo, Rude Boys confirma su lugar como una de las bandas más consistentes del circuito independiente mexicano, capaz de traducir experiencias comunitarias en canciones que dialogan con la realidad del país, sin renunciar a la energía, la identidad y la fuerza que los han caracterizado desde sus orígenes. “Mandar obedeciendo” se presenta así como una pieza que articula música, memoria y lucha, y que refrenda el papel del ska como una forma vigente de expresión social en México.
