Salud reproductiva

Asocian el ejercicio con la reducción del riesgo de cáncer de mama

“Lo que podemos decir es que el ejercicio es bueno para la salud. Ignoramos cuánto ayudaría a cada mujer”, aseguró uno de los investigadores. El ejercicio frecuente ayuda a disminuir las posibilidades de padecer la enfermedad.
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Asocian el ejercicio con la reducción del riesgo de cáncer de mama

Un grupo de científicos de Estados Unidos asoció la realización de ejercicios moderados con la reducción de las probabilidades de sufrir cáncer de mama.

“Nuestro estudio mostró que la actividad física recreativa moderada podría reducir el riesgo de cáncer de mama”, aseguró la investigadora Lauren McCullough, de la Facultad Gillings de Salud Pública Global de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

El equipo halló que entre más de tres mil mujeres con y sin cáncer mamario, que habían hecho ejercicio en la edad reproductiva, eran menos propensas a desarrollar esta afección después de la menopausia. Lo mismo ocurrió cuando las mujeres empezaban a ejercitar después de la menopausia.

El ejercicio habitual y de cualquier intensidad estuvo asociado con una reducción del riesgo de desarrollar el carcinoma.

McCullough manifestó que se desconocen los motivos de que el ejercicio esté relacionado con un menor riesgo de cáncer de mama. Pero se sabe que mantener un peso corporal normal se asocia con una reducción en el riesgo de cáncer de mama.

“Se piensa que una reducción de la grasa corporal resulta en una menor exposición a las hormonas, factores de crecimiento y marcadores pro-inflamatorios en circulación, que se ha mostrado se relacionan con el riesgo de cáncer de mama”, comentó.

“Otros mecanismos incluyen una mejor respuesta inmunitaria, capacidad antioxidante y reparación del ADN”, acotó.

Los resultados, publicados sobre cáncer, se suman a la gran cantidad de estudios anteriores que asociaron el ejercicio regular y la disminución de la posibilidad de desarrollar la enfermedad. Sin embargo, la nueva investigación sólo señala un paralelismo: no prueba que el ejercicio en sí sea lo que influye en el riesgo de padecerlo.

A pesar de esto, existen razones para creer que el ejercicio podría funcionar, aclaró la autora principal, McCullough. “Lo que podemos decir es que el ejercicio es bueno para la salud. Ignoramos cuánto ayudaría a cada mujer”, agregó.

Por su parte, la jefa de cirugía oncológica del Hospital Lenox Hill, Stephanie Bernik, en la ciudad de Nueva York. Dejó claro que las mujeres que hacen más ejercicio probablemente lleven un estilo de vida más sano.

“Es difícil decir que se trata sólo del ejercicio. Esto concuerda con lo que les decimos a las pacientes, que si llevan un estilo de vida sano, probablemente pueden reducir el riesgo de cáncer”, explicó.