Salud reproductiva

El Reino Unido opta por una vacuna del VPH más efectiva

Luego de una evaluación exhaustiva, según informaron autoridades sanitarias del Reino Unido, se decidió cambiar la vacuna que se aplica a niñas de entre 12 y 13 años para protegerlas del VPH. Críticos han dicho que cuando empezó la campaña de inmunización, en 2008, se dio prioridad al costo sobre la efectividad.
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El Reino Unido opta por una vacuna del VPH más efectiva

Londres. El programa nacional de inmunización de Gran Bretaña dejará de usar la vacuna Cervarix contra el cáncer de cuello de útero de GlaxoSmithKline (GSK) desde septiembre del año próximo, y en su lugar ofrecerá a las niñas Gardasil, de Merck & Co.

La medida destaca el liderazgo de Gardasil en un mercado mundial de más de mil millones de dólares para las vacunas que protegen contra el virus del papiloma humano (VPH), el cual puede provocar cáncer cervical o de cuello de útero.

El Ministerio de Salud británico informó  que la decisión se tomó luego de un agotador ejercicio competitivo, según una nota de Reuters del 24 de noviembre de 2011.

GSK dijo que había optado por no ofertar en el proceso, porque el gobierno había dejado claro que quería una vacuna que brinde mayor protección.

Ambas inmunizaciones protegen contra el VPH, el virus de transmisión sexual más común, y son comercialmente importantes para los dos laboratorios.

Pero Gardasil abarca cuatro cepas del VPH –dos responsables del cáncer cervical y dos que provocan la condición menos grave de verrugas genitales–, mientras Cervarix sólo funciona contra las dos cepas cancerígenas.

Luego de una revisión de las varias condiciones generadas por el VPH, las autoridades de salud británicas pusieron más énfasis en las verrugas genitales en la contienda 2011, lo que efectivamente dejó afuera de la competencia a Cervarix.

David Salisbury, director de inmunización del gobierno, explicó que los expertos han evaluado costos y beneficios clínicos antes de decidir el cambio a Gardasil.

“Hemos reflejado los cambios en el conocimiento científico disponible”, comentó Salisbury a periodistas.

“No son grandes cambios –aún priorizamos la prevención del cáncer–, pero con base en todas esas cosas el ganador es Gardasil”, agregó.

La vacuna de Merck protege contra las dos cepas del VPH que causan más de 70 por ciento de los cánceres de cuello de útero y contra dos tipos que generan más de 90 por ciento de las verrugas genitales.

Protección a niñas de 12 años

Protección a niñas de 12 años

Bajo el programa británico, la inmunización contra el VPH se ofrece rutinariamente a niñas de 12 a 13 años, con un programa “de rescate” para las jóvenes hasta de 18 años.

Cervarix, de la compañía británica GSK, ha sido la vacuna usada desde que comenzó el programa nacional contra el VPH en el Reino Unido, en 2008, pero varios críticos coincidieron en ese momento en que la decisión se basaba en el costo y en que debía haberse elegido desde el principio a Gardasil.

En Europa, Gardasil es comercializada por Sanofi Pasteur MSD, una empresa conjunta de la estadunidense Merck y del laboratorio francés Sanofi SASY.PA. Un portavoz de Sanofi Pasteur MSD se negó a comentar sobre el precio que la firma cobrará al gobierno británico.

SASY.PA

A escala mundial, Gardasil supera a Cervarix, con ingresos por 988 millones de dólares el año pasado y ventas que se espera que para 2015 alcancen mil 250 millones de dólares, según datos de Thomson Reuters Pharma.

Las ventas de Cervarix en 2010 totalizaron 242 millones de libras esterlinas (unos 375 millones de dólares) y se pronostica que alcanzarán los 848 millones de dólares en 2015.

GSK indicó que al menos 5 millones de dosis de Cervarix se administraron en Gran Bretaña hasta julio de este año y añadió que la compañía sigue comprometida con brindar la vacuna en todo el mundo.

Una importante nueva demanda de vacunas contra el VPH podría generarse pronto desde los países pobres, luego de una decisión –la semana pasada– de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización, en la que el grupo internacional se comprometió a financiar su aplicación en las naciones en desarrollo si llega a un acuerdo de precio con los fabricantes.